El viernes (22h30) se estrenó ‘Decisiones’, un programa de dramatizados con la conducción de Rosanna Queirolo en Ecuavisa. El sábado, en TC Televisión, fue el turno del ‘Sabatón’, programa de concursos con la antigua estrella de la tecnocumbia Sharon. ¿Qué tienen en común estos dos programas?
Aparte de que son dos apuestas fuertes para el 2006 de canales nacionales, hay una característica que los pone más cerca de lo que a primera vista puede aparecer: son novedades sin que realmente lo sean. ¿Por qué? ‘Decisiones’ es una mixtura de una telenovela clásica con el formato de un programa como ‘De la vida real’. El ‘Sabatón’, como su nombre lo indica, es la versión para el fin de semana de ‘A todo dar’. En definitiva, programas nuevos que no representan ninguna propuesta original o medianamente distinta.
Melodramas en un solo acto
Por supuesto que están los detalles para diferenciar los estrenos con sus moldes. Pero son distancias de centímetros. La fórmula de ‘Decisiones’ es la de agotar los melodramas en historias de un solo capítulo. De esa manera se evita el entrar en procesos narrativos que se alargan y se alargan bajo el principio de la vida artificial. Si tomamos el otro componente de la mixtura, ‘Decisiones’ tiene similar formato de un programa como ‘De la vida real’, pero se aleja de los casos de crónica roja.
El resultado es un programa que melodramatiza todo y tiene el gancho de historias que supuestamente están más cercanas a la cotidianidad de los espectadores. En ese sentido, la realidad o ficción de las historias es secundaria: podrían ser lo uno o lo otro, sin que cambie nada. En lo esencial, ‘Decisiones’ no representa ningún avance frente a una telenovela y más bien es un retroceso con respecto a la posibilidad de integrar técnicas del reportaje, como a veces sucedía con ‘De la vida real’. Y eso ni siquiera se arregla con las intenciones de moraleja final.
En cuanto a los aspectos de producción, ‘Decisiones’ tiene los estándares de las producciones dramáticas que se emiten en toda la región: Telemundo de Estados Unidos está detrás. Las actuaciones tienen el estilo recargado característico de este tipo de producciones. Y por último, la conducción de Rosanna Queirolo en este primer capítulo estuvo cargada sobre su presencia física, cuando sus aportes debieran tener más peso con el fin de ofrecer al espectador elementos de contexto que permitan un mayor margen de verosimilitud a las historias.
De ‘El Sabatón de Sharon’ ya habrá ocasión de hablar más extensamente.