Además de los 89 guardias, en el Malecón 2000 hay cámaras de circuito cerrado y de monitoreo.
Un control imprevisto realizaron ayer los guardias de seguridad del Malecón 2000, a las personas que ingresaban al lugar, luego que el lunes pasado un hombre se quitó la vida con un disparo en uno de los patios de comida.
Los celadores revisaron bolsos y paquetes que llevaban los visitantes a este sitio, y además hicieron rondas por las instalaciones como estrategia de seguridad en el Malecón 2000, que en días ordinarios recibe a 3.500 personas y casi 10.000 durante fines de semana.
Según Fernando Delgado, gerente de Operaciones de la Fundación Malecón 2000, después del suicidio de Víctor Manuel Villena Puga, de 63 años, quien se disparó en la cabeza tras comprar un vaso con cerveza en el bar La Orilla, de este lugar, “no hay que implementar más seguridad de la que ya hay, porque se trató de un hecho aislado”.
Delgado explicó que en el Malecón 2000 laboran 89 guardias privados que están repartidos en las puertas de acceso, locales comerciales y sitios estratégicos para vigilar el posible movimiento de personas sospechosas.
“A más del caso del señor (Villena) que fue un incidente fortuito, no se han presentado otros percances de esa magnitud. A lo mucho será que la gente marea a un vendedor y se le lleva algo, pero se ha detenido al infractor”, sostuvo.
Los propietarios y dependientes de los establecimientos comerciales y de venta de comidas, que funcionan en las cuatro galerías del Malecón 2000, tienen sus opiniones.
“Yo creo que sí se debe revisar a la gente que entra al Malecón, pues así como ese señor (Villena) pudo meter una pistola y pegarse un tiro, otras cosas también pueden pasar”, indicó Nelly Arreaga, empleada de un local de ropa.
Con ella coincidió Martha Veloz, quien fue al sitio a comprar una prenda de vestir. “Hay que recordar que una bomba explotó en McDonald’s hace años y nunca se supo quién puso el explosivo. Podrían tener perros con los guardias por ejemplo”, acotó.
El 28 de agosto del 2002, un artefacto explosivo detonó en el baño del restaurante de comidas rápidas y dejó a tres personas heridas. Luego de este hecho, los celadores comenzaron a revisar bolsos, carteras y bultos que llevaban los visitantes al Malecón 2000, pero la medida no duró.
Otras personas como Marcos Espinoza, propietario de un local de venta de prendas playeras, manifestó que no cree oportuno que se revise a cada persona que entra al centro comercial. “El suicidio fue un hecho aislado. A este lugar no vienen pandilleros a darse bala, así que sería absurdo registrar a los visitantes porque esto ahuyentaría a los clientes”, agregó.
“Un control eficaz pero no exagerado” fue la petición de cuatro personas (pidieron guardar reserva de sus nombres), quienes ingresaron ayer al Malecón 2000 y que fueron registradas por los guardias.
Otro visitante, Marco Guillén, sugirió que “más de un guardia debería estar en cada puerta y además vigilar a quienes consumen licor en los patios de comida”.
OTROS CASOS
19 de enero del 2002
Cinco delincuentes burlaron la seguridad del Malecón 2000 para atracar el restaurante de comidas rápidas KFC, cuando sus empleados abrieron las puertas a las 08h30. Los asaltantes se llevaron un Datafast (registrador de tarjetas de crédito) y dinero de la caja chica, según reportes policiales.
28 de agosto del 2002
A las 12h40 de este día explotó una bomba dentro del baño del local de McDonald’s. A consecuencia de esto tres menores resultaron heridos.
14 de julio del 2005
La turista estadounidense Jennifer Augustin, de 17 años, fue asaltada mientras caminaba por una explanada ubicada entre el Malecón 2000 y las escalinatas del cerro Santa Ana.