Subsidiar la gasolina, el diésel y el gas de uso doméstico está dejando sin dinero al fisco y a la empresa estatal de petróleos, Petroecuador, que ayer advirtió paros operativos si el Ministerio de Economía no asigna el efectivo necesario para cumplir con sus obligaciones.
Debido a que Petroecuador no tiene autonomía financiera (eliminada en el Gobierno de Sixto Durán Ballén), debe esperar a que el Ministerio de Economía le transfiera semanal o mensualmente el dinero para comenzar a pagar a sus proveedores.
La deuda con ellos asciende a más de $ 158 millones y eso pone a la empresa en una “situación delicada”, porque pueden paralizar sus actividades en cualquier momento, poniendo incluso en riesgo el abastecimiento interno, dijo Francisco Vásconez, jefe de la Unidad de Presupuesto de la estatal.
Para impedirlo, la estatal requiere de $ 50 millones; y el mes que terminó, por ejemplo, no se le entregó ni un centavo. Petroecuador necesita fondos para importar productos que, al mezclarlos con la producción local de derivados, permiten obtener gasolina súper, extra y jet fuel.
También para comprar diésel para el sector pesquero, industrial, eléctrico y gas de uso doméstico, productos que se expenden subsidiados, pese a que sus precios en el mercado internacional son altos.
El subsidio de combustibles representa $ 1.129,05 millones, explicó Vásconez y de ese monto más de $ 300 millones se esfuman por el contrabando en las fronteras norte y sur del país, y por el mal uso del ciudadano (en piscinas, taxis).
Cada cilindro de 15 kilos que se vende en el país cuesta $ 1,60 (precio oficial) mientras que la estatal lo importa a $ 13. Las gasolinas súper y extras también tienen un subsidio de 60 y 20 centavos de dólar el galón, respectivamente; y en el diésel es de $ 1,30.
La crítica situación ya se expuso al Ministro de Economía y se ha pedido audiencia para explicarle al Presidente de la República. Aunque el 23 de enero pasado, los trabajadores petroleros le enviaron una carta con copia a los diputados y a otros estamentos del Estado, advirtiendo del escenario negativo.
La única alternativa a la crisis, consideran técnicos de Petroecuador, es el aumento de los precios de los combustibles. Caso contrario no solo se paralizarán las operaciones, sino que el Estado dejará de recibir ingresos para obras sociales y pagos de salarios.