Atención a los pronósticos climáticos evitó las resiembras y la desesperación de años anteriores.
La alegre actividad de la gente en los campos de Los Ríos y de la parte norte del Guayas contrastaba con el día opaco y lluvioso que para ellos marca la entrada del invierno.
Desapareció el pesimismo que mantenía detenido –hasta esta semana– un alto porcentaje de la siembra de maíz y arroz en áreas sin riego por las escasas precipitaciones. Sin humedad suficiente, la germinación y desarrollo de la semilla se atrofia.
Las precipitaciones han sido moderadas y continuas en los extensos valles próximos a la nublada cordillera, mas no en partes más alejadas y hacia la Costa, donde todavía los especialistas no aseguran que el maíz -menos arroz-, pueda resistir a posibles veranillos o a una temporada sin lluvias intensas en febrero.
Condición invernal
El ingreso de aguas relativamente calientes del norte produjeron una recuperación parcial de las temperaturas.
El Cenaim reporta todavía una anomalía negativa (fría) de 0,6°C y destaca que, de momento, no se observa la presencia de condiciones que puedan producir el calentamiento suficiente para atraer un invierno más desarrollado, previendo que febrero podría comenzar con problemas en la temperatura las aguas costeras.
Arroz sin compradores
Lo anterior, más la baja del precio del arroz en cáscara y su poca salida, marcará una cifra histórica este año en la producción del maíz y una mesura del Ministerio de Agricultura para el otorgamiento de permisos de importación a las industrias balanceadoras.
Incentivo para soya
El presidente de la Asociación de Productores Agrícolas de Ventanas (APAV), Wilman García, aseveró que hasta ahora son palabras el ofrecimiento del ministro de agricultura Pablo Rizzo, de entregar a gremios de Los Ríos (Aprocico, Adepa, Aras, Apav) $ 150.000 para incentivar la soya en esta campaña, mediante la compra de la semilla certificada que poseen Agripac e Iniap.
Sobre el asunto, pudimos averiguar –de una fuente que pidió mantener en reserva su nombre– que a la empresa semillista que más dispone del insumo en este momento la excluyen, y que una de las mencionadas deberá importarlo para cumplir.
Del Fondo de Ahorro y Contingencia, declaró Rizzo, está contemplada una línea de $ 250.000 dolares para soya, maíz y arroz , dinero que llegará la próxima semana y que –en caso de presentarse un atraso– se destinaría para la adquisición de otros insumos.
Un comité interinstitucional, encabezado por esta cartera, estudia los efectos del aumento del contenido de sal en las vertientes del Babahoyo y Daule, de la cual se sirven para riego unas 80 mil hectáreas de arroz. En su gran mayoría sacan dos cosechas al año y aunque el cereal tolera la salinización, su saturación ya causa pérdidas considerables.
Novedades
Dinero para análisis
Hasta la presente, los técnicos del Comité que miden la salinidad en los ríos Daule y Babahoyo han recolectado 6.000 muestras de suelo y agua en la margen izquierda del río Babahoyo de Durán a la ciudad de Babahoyo, pero por falta de presupuesto no han pagado su análisis respectivo para tomar medidas.
Maíz con riego
La Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Quevedo se encuentra en la última fase de evaluación del uso de riego en la producción del maíz amarillo. El estudio que implica un gasto adicional de $ 5/hora, y un presupuesto total aproximado de $ 800/ha, persigue mayor productividad, menos riesgo y óptimo precio.