¿Mojigatería hasta el punto de convertirse en una especie de policía moral? El paso lo dieron en el noticiero de la comunidad de ‘24 Horas’ (Teleamazonas). ‘Mucho ojo’ se llama un nuevo segmento en el que, ante denuncias (¿comisaría o no comisaría, señor Abad?) , se envían cámaras para -en un ejemplo- mostrar a chicos y chicas borrachos en el parque de La Carolina, mientras son escarmentados por la mal llamada “opinión ciudadana”.
Existe una línea muy gruesa en la mediación que se hace al sacar a la luz problemas de la comunidad y el hecho de comenzar a someter a juicios y castigos mediáticos a las personas, por más que infrinjan normas legales o de convivencia. Lamentablemente, los límites no es algo que se tenga presente en este tipo de periodismo.
Así como tampoco es necesario conocer sobre algo para mandarse comentarios rimbombantes o someter al juicio de la “opinión pública” un tema. El de las causas del paro del transporte por ejemplo. En Gamavisión, Rodolfo Baquerizo dice que los municipios (como el de Ambato) están haciendo algo parecido a “mandar a aterrizar a los aviones en una vía de seis carriles cuando hay aeropuertos” para esos fines. Y luego invoca la unidad nacional, la ley para todos y otras cosas que no vienen al caso en el intento de poner orden en algunos gobiernos locales.
En casa de herrero...
En ‘Contacto Directo’ (Ecuavisa) se pregunta si se debe o no dejar entrar a los buses interprovinciales a las ciudades. Ni en uno ni en otro caso se tiene la prolijidad de enterarse que la norma de los municipios de la Sierra centro rige para los buses que van hacia otras ciudades y solo están de paso. Como debe ser.
Pero en la televisión no están para esas sutilezas. De ahí que se eleva a la calidad de interlocutores legítimos a quienes utilizan la pedrada, el chantaje colectivo y no les importa violar la ley, y al mismo tiempo se acusa al Alcalde de Ambato de haber sido “quien inició” la confrontación con los choferes (avance de ‘Contacto Directo’).
En el otro extremo se dice que los estudiantes en las calles son “cuasi terroristas” (Jorge Ortiz). Y es que solo la información permite que se logre ver los matices que toda realidad contiene. Allí está la mayor paradoja: ¿cómo se informa sin informarse primero?