El número de inmigrantes que no alcanzaron a legalizar su situación laboral en España en el último proceso de regularización bordea los 265.000 extranjeros, según un balance definitivo del proceso.
De ellos, unos 150.000 son los que ni siquiera pudieron presentarse a la última campaña de regularización a falta de la documentación solicitada. Mientras los expedientes de los 115.178 restantes fueron negadas, según publicó el diario Red Aragón.
El proceso de regularización desarrollado entre febrero y mayo pasado no consiguió acabar con la inmigración ilegal y las cifras de quienes quedaron fuera sumadas a la bolsa de irregulares que existe en España, hacen que el número de extranjeros sin papeles que residen en el país se eleve a 665.000, refirió el medio.
A quienes les fue denegada la petición de regularización y se hallen en situación ilegal en el país, el gobierno español advirtió que disponen de un plazo de quince días, extensible hasta 90, para abandonar España. Después se abrirá un expediente de expulsión.
El registro de empadronamiento en los ayuntamientos y la Seguridad Social de las empresas fueron las principales causas por las que se denegaron las solicitudes.
Otras de las razones ha sido que la Administración española no ha aceptado regularizar a inmigrantes que presentaban ofertas de trabajo de empresas con deudas con la Seguridad Social.