Martes 24 de enero del 2006 La caja

La coherencia también está en paro

Los reporteros de Ecuavisa destacados desde el filo de la medianoche en distintos puntos del país dieron cuenta del inicio del paro de transporte interprovincial. Obviamente, fue el canal con mejor calidad de información. Podían reportar sobre algunos detalles interesantes como el hecho de que pese a que el paro debió iniciarse a las 00h01 el lunes, hubo circulación normal de vehículos hasta la madrugada. O más importante, que si bien hubo intentos de bloquear algunas vías y accesos a las ciudades, tal cosa no se generalizó.

Esta última situación provocó algún gesto de decepción en estudios. Al no existir bloqueo de vías, el paro perdía algo de espectacularidad. De ahí que la advertencia era: “no existe bloqueo de vías, pero...”.

En todo caso fue una sutileza y nada como lo planteado por Robinson Robles en el noticiario de la comunidad de Gamavisión. Un grupo de indisciplinados vuelve a causar el caos en el país, como la semana pasada sucedió con los estudiantes, dijo al abrir su media hora. Profundamente llamativa la falta de una pizca de coherencia del presentador.

Solo hace cuatro días, los indisciplinados eran elevados por él mismo a la estatura de casi héroes cívicos porque el viernes fue el turno de alabar a los estudiantes que lanzaban piedras en las calles porque a su juicio ellos “habían detenido el alza de pasajes” del transporte urbano.

La escuela Abad
En realidad, tras la actitud de Robles están dos prácticas comunes de varios presentadores de TV ecuatorianos. La primera es mimetizarse con el entrevistado de turno. Darle la razón, completarle las respuestas, asentir y hacerle las preguntas fáciles. En este territorio, el mejor ejemplo es Fernando Aguayo de TC.

La segunda práctica es la de concebir los noticiarios de la comunidad como un espacio donde “todo vale” porque es perfecto para que afloren personalistas y subjetividades sin límites de ninguna clase. Félix Narváez, en Ecuavisa, lanza directas e indirectas todos los días, en todos los campos.

Bernardo Abad es un comentarista desbocado que bien puede despotricar contra el MPD o lanzar las sentencias políticas, urbanas, sociales que crea oportuno. Robinson Robles, en realidad, es seguidor de lo que podemos llamar “la escuela Abad” (para no hablar de imitaciones). Alguien que bien puede jugar a ser Nostradamus sin ningún rubor: “... el tráfico en Quito: llegaremos al milenio (y será un problema) que no se arreglará”.

La caja

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.