Pablo Daniel Sánchez Altamirano, de 30 años, murió el sábado pasado en uno de los calabozos de la Policía Judicial de Pichincha (PJ-P), donde se encontraba detenido.
El hombre había sido apresado, según el libro de reportes de la PJ-P, por intento de violación.
Sánchez se encontraba bajo tratamiento médico y de acuerdo con reportes policiales, durante la semana que permaneció en la PJ-P sufrió ataques y desmayos, por lo que tuvo que ser asistido por el servicio de emergencia 911.
El detenido, al parecer, no quería recibir alimentos y solo bebía agua, informó ayer la Policía.