Domingo 22 de enero del 2006 Sucesos

Sacar plata en efectivo es cada vez más riesgoso

Dos heridos en 17 robos de ese tipo cometidos del 1 al 19 de enero del 2006

Policía plantea evaluar las medidas de seguridad en  los bancos para tomar correctivos donde sea necesario.

En su rostro infantil todavía se dibuja el terror que vivió el pasado  14 de enero, cuando presenció que tres sujetos le robaron a su madre  6 mil dólares y luego los hirieron de bala  a  ambos.

Álvaro, con solo 10 años, y su mamá, Carmen Bahamonde, de  40, se convirtieron en víctimas de sacapintas (delincuentes que identifican a sus víctimas por la apariencia física) que operan en Guayaquil.

La bala que uno de los antisociales disparó hirió en la pierna derecha a Bahamonde, luego atravesó la piel de la pierna derecha de su hijo y finalmente le rozó la izquierda. Las heridas no fueron graves.

El atraco ocurrió mientras las víctimas se trasladaban en un carro Chevrolet Vitara con otros dos familiares por la Av. Juan Tanca Marengo, luego de cambiar seis cheques (de  mil dólares cada uno) en la agencia del Banco del Pacífico del Mall del Sol.

Bahamonde cree que si los bancos incrementaran la vigilancia podrían detectar a los sacapintas que están tras los usuarios que salen con altas sumas de dinero para asaltarlos. También considera que debe hacerse una mejor selección del personal.

Con ella coincide Jhoe Marquínez, quien fue atracado bajo esta modalidad el  15 de noviembre del 2005, mientras se movilizaba en su carro con su tío, Félix Marquínez y otra persona, por la cooperativa Libertad (sur de la ciudad), tras retirar  6.200 dólares de la agencia del Banco del Pichincha del Riocentro Sur.

Acota que si los bancos atendieran en una oficina privada  a quienes retiran grandes sumas de dinero la seguridad para estos sería más efectiva.

Por este tipo de robo, los delincuentes asesinaron a tres ciudadanos e hirieron a igual cantidad, durante  el  2005.

Según la Policía y representantes de la banca privada, desde octubre del  2005 se reunen periódicamente para coordinar medidas de seguridad conjunta para los usuarios y clientes, pero a pesar de ello los atracos de este tipo van en aumento.

En el  2005, hasta el  24 de enero,  15 personas fueron atracadas bajo la modalidad sacapintas; este año, hasta el jueves 19 hubo 17 robos, según datos de la Policía Judicial del Guayas (PJ-G)  basados en las denuncias presentadas en la Fiscalía adjunta a la PJ-G.

El año pasado hubo 34 detenidos por esa causa, pero en el 2006 aún no se reportan arrestados por ese motivo.

Miguel Guzmán, experto en seguridad, afirma que los bancos no dan protección a sus clientes y cree que la estrategia policial y el plan Más Seguridad deben redireccionarse.

“Los bancos no solo deben cuidar puertas adentro el negocio sino que también deben preocuparse del entorno externo, poniendo agentes encubiertos, ya que tienen recursos para hacerlo”, expresa.

La Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE) ha manifestado en varias ocasiones que no es responsable de la seguridad de los afectados una vez que estos han salido de la entidad bancaria.

Ante las estadísticas, el jefe de la PJ-G, coronel Rafael Yépez, señala que planteará a la banca la posibilidad de realizar una inspección en todas sus oficinas, a fin de determinar si estas cumplen o no las medidas de seguridad interna y externa para sus usuarios.

Para el efecto, dice, tratan de elaborar un formato y entre las verificaciones está lo relacionado a la infraestructura (número de puertas de entrada y salida, de cámaras de vigilancia y ventanillas de atención) y a la ubicación de las agencias.

Con los resultados, agrega Yépez, elaborarán un informe indicando qué agencia no ofrece seguridad y tomarán los correctivos conjuntos.

Roberto González Müller, vicepresidente ejecutivo del Banco del Pacífico, señala que esta empresa no tiene la capacidad de garantizar la seguridad de los clientes y usuarios fuera de sus oficinas.

Agrega que la entidad ha adoptado medidas internas, entre las que destaca la prohibición del uso de celulares y radios a sus empleados, y las externas como la campaña para que los clientes que quieran retirar fuertes sumas en efectivo lo hagan vía electrónica.

Pedro Caicedo Plaza, presidente de la Asociación de Centros Comerciales de Guayaquil, indica que los guardias  de los malls apoyan la labor de seguridad de los bancos ubicados en su interior, pero añade la necesidad de reforzarla de parte de los bancos. “Eso se lo hemos dicho a la Asociación de Bancos y le hemos sugerido la ubicación de biombos para que las personas que están en los pasillos de los malls no vean las transacciones que se realizan dentro de los bancos”, expresa.

El experto en seguridad privada, con 15 años de experiencia, habla de una posible implicación de empleados bancarios en estos robos: “La selección de personal en nuestro medio es pobre. Deben incorporarse pruebas de personalidad, integridad y de inclinación hacia el delito”, dice.

La ABPE desecha esa posibilidad, indica que hay estrictas medidas para escoger a los empleados bancarios y agrega que los guardias de seguridad son de empresas tercerizadas (contratados indirectamente) que cumplen con cánones internacionales.

El vicepresidente ejecutivo del Banco del Pacífico explica que no se ha demostrado que la información de la cantidad de dinero que retira el cliente salga del banco y acota que  el propio cliente comparte esos datos con personas cercanas.

296 robos
bajo la modalidad sacapinta reportaron en Guayaquil, durante el 2005, la Policía Judicial del Guayas (PJ-G) y la Fiscalía adjunta.

 

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