Luego del ‘Noticiero de la comunidad’, a las 08h15 se emite por Gamavisión un microprograma llamado ‘Salud en familia’, que tiene la estructura de un breve noticiero de salud.
Impecable producción que tiene un enfoque editorial hacia la prevención pero fundamentada en lo cotidiano, no tanto en la medicación. Remedios caseros para atenuar los síntomas de las tan comunes gripes de temporada, la afonía o para mantener ambientes propicios a la curación. La cebolla pelada en un plato, las papas poco cocidas en una toalla sobre la garganta o la infusión de huevo, miel y limón... Lo interesante de todos estos sencillos remedios es que se evita el exceso de automedicación que propician otros segmentos de medicina, tanto radiales como televisivos.
‘Salud en familia’ tiene el auspicio de productos farmacéuticos, pero no comete el error de promocionarlos como parte de su contenido, lo cual sí suele suceder en otros espacios. Así, es común escuchar por radio programas enteros dedicados a los beneficios de tomar noche y día vitamina C (lo cual es cuestionado por algunos médicos), todo bajo el auspicio de tal marca de vitamina C...
Una producción que demuestra que en cinco minutos de TV bien hecha se puede hacer mucho, hasta dar aportes para la destrucción de mitos. Justamente uno de los segmentos más interesantes de este micronoticiero es ‘Mitos y verdades’. Tan simple como esto: una doctora en medicina que dice de forma directa: “No es cierto el mito de que el papanicolaou no duele, pero es un examen indispensable”.
Publicidad equilibrada vs. encubierta
Los análisis de las elecciones chilenas resaltan la victoria de Michelle Bachelet. Las reacciones en el Ecuador van desde el folclorismo de Santiago Naranjo felicitando a Gabriela Baer (por ser mujer) hasta las expresiones de “sana envidia” de algunos analistas. Los testimonios de las elecciones cuentan algo más: la publicidad electoral (especialmente en TV) fue equilibrada, controlada, mesurada y sin saturación alguna. Los dos candidatos tenían pocos minutos para emitir spots que resaltaban sus ideas fuerza sin ningún tipo de ataque personal ni demagogia.
¿Virtudes del sistema electoral o madurez democrática de los políticos y de los medios chilenos? Un caso como para tenerlo muy presente, aún más cuando ya se comienza a emitir por televisión abundante y saturadora publicidad electoral encubierta. Porque el líder del Prian debe creer que nos podemos tragar el cuento de que está “informando sobre la labor social” de su fundación sin ninguna intención política. Si es así, ¿por qué se reitera por lo menos doce veces el nombre Álvaro Noboa, la mayoría de veces relacionado con la fórmula mágica del clientelismo: “Agradezco a...”?