De lado mexicano se pide apertura de fronteras, mientras EE.UU. cuestiona la falta de políticas contra el éxodo.
El embajador de México en Estados Unidos, Carlos de Icaza, aseguró el jueves pasado que en vez de construir muros, uno de los puntos polémicos de la reforma migratoria para frenar la inmigración ilegal, EE.UU. debe tender puentes hacia la integración de las economías en Norteamérica.
“Si en Norteamérica vamos a afrontar el reto de las economías asiáticas, necesitamos incrementar nuestra capacidad para competir en un mercado globalizado. En vez de muros, que haya más puentes”, dijo el embajador mexicano.
De Icaza defendió la posición del Gobierno de México en contra de la construcción de un doble muro en la frontera sur de Estados Unidos y a favor de una reforma que permita un flujo migratorio “legal, ordenado, humano y digno”.
El Senado prevé debatir a partir de febrero su propia respuesta al fenómeno migratorio, después de que la Cámara de Representantes aprobase el mes pasado una legislación que incluye varias reformas en política migratoria.
Del lado estadounidense el legislador republicano Tom Tancredo dijo que los países de América Latina solo persiguen una política de “fronteras abiertas” en vez de corregir los problemas que alimentan la emigración ilegal.
Si contribuyen o no al crecimiento económico del país es lo de menos para Tancredo quien, con el respaldo de grupos conservadores, ha emprendido una febril cruzada contra la inmigración ilegal, convencido de que esto amenaza el tejido social y cultural de EE.UU.
“Nuestra meta es asegurar nuestras fronteras y combatir a quienes contratan a indocumentados”, afirma Tancredo.
“Lo que quieren es que mantengamos abiertas nuestras fronteras” y no combatir los problemas que conducen a la emigración ilegal, agrega.
Tancredo, que preside el Grupo Parlamentario para la Reforma Migratoria, reserva su mayor indignación contra México porque cree que a ese país le conviene la situación actual al beneficiarse de las millonarias remesas que envían sus emigrantes.
México “está estancado en una especie de mentalidad socialista... tiene problemas estructurales y económicos, problemas de corrupción. Jamás resolverá sus problemas si seguimos siendo su válvula de escape”, subrayó.
Según Tancredo, y grupos conservadores afines, los inmigrantes ‘sin papeles’ no respetan la ley, no pagan impuestos, no se alistan en el servicio militar, desplazan a los estadounidenses del mercado laboral y, peor aún, “muchos no tienen ningún deseo” de integrarse en la sociedad estadounidense.
La construcción del muro en la frontera con México es por ahora solo un proyecto estadounidense con escasas posibilidades de ser ratificado por el Senado, pero ya contribuyó a dividir todavía más a América Latina y Washington, coincidieron analistas.
“En la época de la globalización y apertura de mercados, esta es la peor señal que pudiera haber entre países vecinos”, dijo el autor de Morir en el intento, libro en el que relata las tragedias en la frontera.
“Esa retórica particularmente ofensiva, antiemigrante, demagógica, reaccionaria, se escucha ahora por toda América Latina por la revolución de las telecomunicaciones”, explicó el analista estadounidense, Sergio Bendixen, al poner de relieve el impacto negativo del discurso de los congresistas más radicales.
En el debate, los inmigrantes han sido presentados a menudo como “personas que vienen aquí a vender drogas y crearles problemas al país, algo que no describe realmente al 99% de los emigrantes indocumentados”, agregó.
“Hay doce millones de documentados en este país trabajando. No le están quitando trabajo a nadie. Estamos haciendo trabajos que nadie quiere realizar”, enfatizó.
LAS PROPUESTAS
MURO FRONTERIZO
La propuesta, aprobada en la Cámara de Representantes el mes pasado y pendiente de un debate en el Senado, propone autorizar la construcción de un doble muro de casi 1.120 kilómetros en varios tramos de la frontera con México.
CRIMINALIZACIÓN
La reforma convierte a los inmigrantes indocumentados en territorio estadounidense –y a quienes les ayuden o protejan– en criminales.
SANCIÓN A EMPRESARIOS
Obliga a los empleadores a verificar el estatus migratorio de quienes solicitan empleo, so pena de afrontar severas sanciones monetarias.
ELIMINA LOTERÍA DE VISAS
Elimina la Lotería anual de Visas de Diversidad, que otorga 50 mil visados de residencia permanente.
MÁS CONTROLES
Permite que la policía local en cada estado, en particular en 29 condados de la franja fronteriza en territorio mexicano, haga las veces de agentes de Inmigración para arrestar a migrantes clandestinos.
NIEGA NACIONALIDAD
La reforma también prevé negar la nacionalidad a los hijos de los inmigrantes indocumentados.
DEPORTACIONES
Los inmigrantes sin papeles que fueran detenidos en la frontera serán sometidos a un proceso para deportación inmediata.
FLUJO MIGRATORIO
En EE.UU. hay entre 8 y 12 millones de indocumentados, buena parte de ellos de México y Centroamérica, atraídos todos por las fuentes de trabajo en diversos sectores de la economía estadounidense.