La TV en vivo y la TV en directo, las dos nociones no siempre son lo mismo. Hay muchas veces en que los falsos satélites y microondas se pasan como “TV en vivo” y otorgan a los periodistas el don de la ubicuidad: una noche (madrugada) reportan desde el neoyorquino Times Square extrañamente vacío y a las 07h00 ya están en el noticiario matutino desde Guayaquil, Ecuador. ¡Milagros catódicos!
Nada de milagroso, en cambio, pasa con los equipos de reporteros que pernoctan y reportan desde Chone pero que sufren de una presencia ausente. Porque, aparte de transmitir las manifestaciones como una pelea de boxeo y recurrir a la muletilla del “gato y el ratón”, no han podido explicar una cosa tan simple y directa: ¿cuáles son concretamente las irregularidades de las que se acusa al alcalde Eliécer Bravo? Menos aún nos han informado por qué pasa en Chone lo que pasa. ¿Para qué se quiere la destitución del Alcalde? ¿Qué fuerzas están enfrentándose y para qué? Y, ¿quiénes son los actores del conflicto, los beneficiados y los perjudicados de la situación? Que nada de eso se sepa no obsta para que Fernando Aguayo de TC pida que se vayan todos.
Otros casos son verdaderamente desconcertantes, la entrevista en Gamavisión de Rolando Panchana a Víctor Zeballos, ex compañero sentimental de Carolina Cabrera Gallardo y un duro cuestionador del notario de Machala y sus hijos, por ejemplo. “Exclusiva” se leyó en la esquina superior izquierda, pero nada que advirtiera que aparte de ser una entrevista grabada estaba editada, como se hizo evidente con los saltos en las respuestas de Zeballos y luego en el abrupto y feo final.
Hay casos en los que el azar actúa para configurar una TV en vivo y en directo. El martes, durante el noticiario local (para la Sierra norte y centro) de Ecuavisa, conducido por Félix Narváez, se debatía sobre la inseguridad vial con dos invitados. En la avenida Simón Bolívar (la Nueva Oriental de Quito) estaba el reportero Álex Cevallos para tener imágenes del alto nivel de peligro que existen en ciertas vías. A las 07h55, un pequeño camión se sale de la vía, choca contra un poste y se vuelca. El incidente se emite en vivo y en directo. Azar, puro azar. Pero da pie para que Narváez viera la confirmación del Apocalipsis vial que en nombre de los ciudadanos describe.
Porque es interesante cómo la nueva forma de encubrir las opiniones personales de los reporteros e introducirlas como información sea tomarse el nombre de los ciudadanos. Álex Cevallos en el accidente emitido en vivo y en directo, hablaba de “Alarma total de parte de la ciudadanía”. Y luego para confirmarlo están las preguntas a los curiosos: “¿Es de alto peligro esta zona, señor?” “¿Usted está preocupado, señor?” “¿Es peligroso este sector?” Y el que busca, encuentra: “Claro señor, cuántos muertos: niños, ancianos”, responde una señora. La conclusión es inevitable: “Los ciudadanos están alarmados”.