Ex ahorristas de José Cabrera Román se apoderaron ayer de un edificio, a medio construir, que es propiedad de los hermanos Cabrera Gallardo.
Que se extradite de los Estados Unidos a los hermanos Carolina y José Cabrera Gallardo, para que devuelvan el dinero que miles de personas le entregaron a su padre José Cabrera Román (ex notario de Machala y fallecido el 25 de octubre pasado), solicitó ayer Harry Álvarez (abogado de los afectados) al gobernador de El Oro, Ermo Romero.
La reunión se dio luego de que 200 acreedores de Cabrera Román (que por más de 10 años recibió depósitos por los que pagaba del 7% al 10% de interés mensual a cada cliente) marcharan, a las 10h00, desde la oficina de Harry Álvarez (9 de Mayo y Rocafuerte) hasta la Corte Superior de Justicia de Machala a pedir que traigan a los Cabrera, que salieron del país el 7 de noviembre pasado y dejaron a miles de personas sin el dinero que le entregaron al ex notario.
El Gobernador les dijo que “estaría dispuesto a colaborar en las acciones legales. Si tenemos que traer a los Cabrera Gallardo, aquí estaremos para facilitar nuestro apoyo”.
En tanto Harry Álvarez señaló que ha solicitado una audiencia para reunirse en los próximos días con el Presidente de la República y el Ministro de Gobierno, para que viaje una comisión acompañada de policías a los Estados Unidos.
“Nuestra intención es traerlos como sea, para que respondan por el dinero que su padre captó durante tantos años”, dijo Álvarez y agregó que “con la complicidad de muchas autoridades de esta provincia se permitió que terminen en esta situación tantas familias pobres que confiaron en el ‘banquero’ de Machala”.
Con pancartas y gritos, cerca de las 11h00, los manifestantes se dirigieron a las calles Ayacucho y Bolívar, donde está en construcción el edificio “Casa de Oro” -propiedad de los hermanos Cabrera Gallardo. La obra se suspendió después de que falleció Cabrera Román.
Cuando llegaron los ex clientes del notario, la Policía local intentó impedirles que ingresaran al edificio, pero después de un forcejeo entraron.
Nelson Sotomayor, capitán de Policía a cargo del control, dijo que “es difícil e inevitable ir contra la ciudadanía que se ha tomado de manera pacífica el lugar, pues aunque se rompieron los cercos policiales, no se presentó ningún acto de violencia”.
Una de las perjudicadas se ubicó en el tercer piso del inmueble y dijo “este es mi departamento y de aquí nadie me mueve, estaremos aquí hasta que las autoridades y los Cabrera nos devuelvan nuestro dinero”. Otros clientes se sumaron a ella y permanecen en el sitio.