Miércoles 04 de enero del 2006 Sucesos

Cuatro muertos y 19 heridos al caer bus a un precipicio

NUEVO PARAÍSO, Chimborazo

Un bus de transporte de la cooperativa Flota Pelileo cayó ayer a un precipicio de unos 200 metros, provocando cuatro muertos y 19 heridos.

El accidente ocurrió alrededor de las 17h00 en el sector Nuevo Paraíso de la comuna Charguayacu, de la provincia de Chimborazo. El bus de la Flota Pelileo, de disco 64, de  placas TAR-697, cubría la ruta Riobamba-Guayaquil.

En el lugar murieron dos hombres y una mujer; solo se identificó a Wilson Vinicio Masabanda Maliza. Entre los 19 heridos están 8 menores, incluso un bebé de 9 meses, y fueron enviados a centros hospitalarios de Guayaquil, El Triunfo, Riobamba, Naranjito y Pallatanga.

Personal del Servicio de Investigación de Accidentes de Tránsito de la Policía acudió al lugar, pero la zona donde cayó el bus es de difícil acceso.

El operativo estuvo a cargo del teniente Álex Abarca Achis, del destacamento de Riobamba.

Carlos Bagui, uno de los testigos, aseguró que vio el carro precipitarse en la zona conocida como Curva Grande.

Los muertos fueron trasladados hasta la morgue de Cumandá, en Chimborazo. El fiscal Fausto Castro dijo que hoy iniciará las investigaciones para determinar la identidad del conductor del vehículo.

Heridos en Guayaquil
Alrededor de doce ocupantes de esa unidad ingresaron anoche al hospital Luis Vernaza, en Guayaquil.

En una ambulancia del Municipio de Cumandá (Chimborazo) llegaron María Flores, Wilfrido Robles, Amada Yaquilema, María Ortiz (niña) y Bertha López, quien  falleció a las 21h00. También ingresaron Ángel Vargas y César Chicaiza. Este último salió a las 21h45 del hospital porque “no lo atendían”.

Chicaiza atribuyó como causa del accidente a que “el chofer se quedó dormido”. Dijo que el bus de la cooperativa Pelileo se dirigía desde Riobamba a Guayaquil. “El oficial manejó primero. Había una densa neblina. Luego cogió el chofer y en un momento de descuido se produjo el percance”, aseguró.

Accidente en Riobamba
Ramón Cepeda Naula, chofer del bus de la cooperativa Ñucallacta en el que el domingo pasado murieron 13 personas y otras 18 resultaron heridas, aclaró que él no conducía el vehículo en el momento del accidente sino su ayudante a quien no identificó.

Explicó que al verlo agotado, el asistente le dijo que descansara y luego tomó el control del carro, que a las 07h30 cayó a un abismo de 250 metros, por el sector Jitangoto, a 14 kilómetros de la entrada Tixán-Pallatanga (Chimborazo).

No obstante, según un informe preliminar, algunos pasajeros afirmaron que a Cepeda se lo notaba cansado y que pudo haberse quedado dormido al volante, lo que provocó que perdiera el control del carro.

Tras el accidente, mientras Cepeda recibía atención médica en Pallatanga, familiares de los fallecidos se lo llevaron a la comunidad Gagüin Chico, dijo Ernesto Cayambe, hermano de una de las víctimas.

Conocido del secuestro, el Comando de Policía de Chimborazo desplazó a 50 uniformados que liberaron a Cepeda a las 13h50 del lunes pasado, tras dialogar con los parientes de los fallecidos.

Sucesos

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.