Martes 20 de diciembre del 2005 La caja

Un personaje atrapado por sus propios personajes

El domingo 27 de noviembre, poco antes de que se iniciara la final de ‘El Mejor Ecuatoriano’, pasó algo muy curioso. En medio de un sketch de ‘Vivos’ donde se ridiculizaba lo sucedido con el saqueo a la notaría de José Cabrera en Machala, David Reinoso paró, cambió de rostro e inició un discurso sobre el hartazgo que le produce la corrupción. Fueron unos breves segundos, luego siguió la algarabía.

El gesto de Reinoso no es original, el mismísimo Charles Chaplin se despojó de la caracterización de Hitler e hizo un contundente  discurso antibelicista al final de El Gran Dictador. No hay comparación posible, solo se cita un antecedente. En todo caso, lo hecho por el actor ecuatoriano no dejó de tener su audacia: el transgredir los espacios de la comicidad para asumir en la pantalla posturas políticas, siempre será chocante.

Hace algún tiempo, Reinoso busca. Trata de renovarse y de ampliar su repertorio: busca en la tradición (Evaristo) o en la actualidad noticiosa (Pepín Toledo). Busca, pero hasta ahora no se halla. Es de temerse que Reinoso está perdido porque él mismo se ha convertido en un personaje más de su repertorio de caras, gestos y disfraces.

En las cuñas televisivas para una marca de cerveza, el cómico hecha mano de sus personajes más conocidos para promocionar el “brahmear”. En uno de estos  spots  aparece David Reinoso –la persona–  entre el repertorio de disfraces. “Me parece una cara conocida”, comenta el borracho.

La isla, los ringtones y el frío
Aunque busque, Reinoso a estas alturas no es más que un personaje atrapado dentro de sus personajes. Entonces, la transgresión inicial parece más un exabrupto. Porque en ‘Vivos’ están más interesados en mercadearse bien que en cuestionar comportamientos sociales a través de la risa.

Este domingo llegó al colmo.  El Cholito  aparece autopromocionando la “isla” en un centro comercial donde se vende la mercadería de ‘Vivos’. Como no hay sentido alguno en lo que hace, se recurre a lo más fácil: un par de modelos que muestren las piernas hasta donde puedan. Y para que el despropósito sea completo, al final se promociona el  “visite la página web XXX y bájese los ringtones de ‘Vivos’”.

El esquema se repite constantemente. Donde las piezas cómicas patinan y flojean, aparecen las modelos en minifalda para subir las piernas. No hay caso, seguramente Reinoso ya no tiene tiempo de preparar los sketches, con tantos “cachuelos” o comerciales navideños que ha filmado. Aunque, siempre habrá oportunidad para un último trabajito de relaciones públicas. Esta vez, trata de hacerle un favor –un flaco favor– a  La Tri  ridiculizando a la competencia, en la imagen de Roberto Bonafont muriéndose de frío en Alemania.

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