El invierno no llega, la sequía continúa y la carne sube de precio. Ese es el panorama del Litoral ecuatoriano, similar al que vive la región Interandina, en cambio, por efectos del frío.
La muerte de 2.500 reses por la falta de agua y alimento, produce la escasez de carne y leche, y sus derivados, y, por ende, los precios de estos productos. Según un informe de Ecuavisa, el lácteo se distribuye en varios mercados a $ 0.50, diez más de lo normal, y la carne aumentó de un dólar a $ 1.40.
Los pequeños ganaderos aseguran que la ayuda que prometió el Gobierno no llega, y que gran parte de esta se destina a los grandes productores de lácteos y cárnicos de la zona.
Leonardo Zambrano, representante de la Asociación de Ganaderos Flavio Alfaro, afirmó que las raciones de heno que el régimen entrega para solventar la crisis solo satisface a 500 de los 4.000 ganaderos que acoge su agrupación.
Por su parte, el ministro de Agricultura, Pablo Rizzo, afirmó que el Gobierno ha destinado 50 millones de dólares para aplacar la emergencia de la sequía. “Son $ 20 millones del Banco Nacional de Fomento, 20 millones de la Corporación Financiera Nacional (CFN) y diez millones del Ministerio”.
Rizzo acotó que iniciará una reestructuración de los créditos de los productores con la CFN, a quince años plazo, con la opción de un nuevo desembolso.