A causa de las heladas y sequía en la Sierra, las pérdidas del sector agrícola en esa región son de $ 21’536.512. En la Costa, no se han cuantificado los daños.
La sequía en la Costa y las heladas en la Sierra han devastado cerca de 200 mil hectáreas de cultivos y pastizales de ambas regiones.
En la Costa, especialmente en la provincia de Manabí, la ausencia de lluvias provocó ya la muerte de aproximadamente 3.000 reses
Las fuentes de captación de agua, como esteros y pozos, se han secado y los ríos, generalmente caudalosos en esta época, en muchos casos han quedado como riachuelos.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería señala pérdidas por cerca de 75 millones en el sector.
El Gobierno oficializó el pasado viernes un decreto de emergencia para paliar la crisis. Por el momento se informa que hay 28 millones de dólares para entregarlos a través de créditos del Banco Nacional de Fomento (BNF) y la Corporación Financiera Nacional (CFN).
Este Diaro publica hoy un informe sobre la situación.
Las heladas en las madrugadas y la falta de lluvias en la Sierra, con tardes en las que la temperatura sube a más de 29 grados, han malogrado 33.096 hectáreas de cultivos de granos, tubérculos, hortalizas, frutas y rosas.
También se han afectado 56.795 hectáreas de pasto, que es más del 50% del que se usa para alimentar a 2’288.037 cabezas de ganado bovino (51% de la población pecuaria del país). Las pérdidas en general son de $21’536.512.
El impacto de la sequía en la Costa aún no ha sido cuantificado, pero según los agricultores de Manabí, el equivalente en dólares por los daños en cultivos de cacao, papaya, naranja y mango, sobrepasan los 20 millones, en esa provincia.
A ello hay que sumar las 3.000 reses que se han muerto desde el mes anterior por falta de pasto y agua, lo que significa $ 1’800.000 menos de ganancias esta temporada.
En Esmeraldas se han arruinado campos de plátano, yuca, maíz y palma africana, pero aún no se ha determinado la superficie afectada, ni el monto en dólares.
De las 380.000 ha de arroz que se siembran anualmente en las provincias de Guayas y Los Ríos, solo se ha mantenido el 50%. Estos corresponden a los cultivos que cuentan con sistemas de riego o se abastecen de la presa Daule-Peripa.
Solo en Manabí se ha registrado muerte de ganado, mientras que en el resto del país existen reses en riesgo de perecer porque no hay pasto ni agua suficiente para preservarlas. Y aún el Gobierno no ha hecho los pozos para que permitan proveerse de agua.
Freddy Bustamante, presidente de la Asociación de Ganaderos del Litoral, dice que se ha agudizado un problema que comenzó hace tres años con la deficiencia de lluvias en la Costa y Sierra y que ha afectado con fuerza la producción de pasto, pero que ha sido ignorado por los ganaderos y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
“En estos momentos lo que más está causando daño es la falta de agua. Los animales se están debilitando, pierden peso. En las condiciones en que están, muchas vacas no se van a preñar hasta después de un año, si es que superan esta situación”, indica el dirigente de esta asociación.
En la Sierra la realidad no es menos crítica. Se han perjudicado 9.371 ha de maíz, 2.792 ha de papas y 8.029 ha de cebada, pero según el MAG hay suficiente producción del tubérculo para satisfacer el mercado nacional hasta abril del siguiente año.
Diego Borja, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Flores del Ecuador (Expoflores), se quejó el pasado 9 de diciembre ante Pablo Rizzo, ministro de Agricultura y Ganadería, de que los floricultores han menguado cerca de $ 35 millones (10% de la producción anual) a causa de las heladas.
El bajo rendimiento en el sector también afecta a los consumidores del país. Ahora tienen que pagar más por las hortalizas, la libra de papa, maíz, y carne.
En provincias como Sucumbíos la libra de papa subió de 15 centavos de dólar a 25, la acelga que costaba 25 se elevó al doble. En Guayas, Esmeraldas y Manabí también aumentaron los precios.
En Esmeraldas la situación se vuelve más complicada, según indican decenas de consumidores, ya que el 90% de los productos que ahí se consumen, proviene de la Sierra, Manabí, Guayas y Los Ríos.
Emergencia
Para superar la crisis por la sequía y el frío, el Gobierno Nacional decretó el viernes pasado el Estado de Emergencia en el sector agropecuario.
Ha dispuesto la adquisición de heno, 1.200 raciones alimenticias que entregará la siguiente semana el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para el sector de la Sierra, construir pozos para extraer agua en los cantones Junín, Bolívar y Chone, y títulos de propiedad en Quinindé (Esmeraldas), en Francisco de Orellana (Napo).
Pero esa solo será una cuota para un gran problema que necesita de acciones constantes que garanticen, a futuro, la producción agropecuaria del país.