El gobierno ecuatoriano agradeció este sábado a Estados Unidos por su ayuda en la deportación del sacerdote y ex director de Aduanas Carlos Flores, quien permanece desde anoche detenido en Quito bajo acusaciones de un millonario desfalco.
"Ecuador desea agradecer muy especialmente al gobierno de los Estados Unidos por la colaboración para lograr que Flores responda ante la justicia ecuatoriana por los delitos que se le imputan", indicó la Cancillería en un comunicado.
El viernes el religioso, de 56 años y condenado a 12 años de prisión por un desfalco de cuatro millones de dólares, llegó a Quito deportado desde Miami, de donde fue expulsado por violar las leyes migratorias.
A su regreso fue capturado por la Policía y trasladado a una cárcel para delincuentes comunes de la capital ecuatoriana.
Cuando ocupó la dirección de Aduanas bajo el gobierno del también detenido ex presidente Gustavo Noboa, el sacerdote supuestamente montó una red de corrupción que perjudicó gravemente al Estado, según la justicia ecuatoriana.
En 2003 la Iglesia Católica de Ecuador le prohibió ejercer el sacerdocio.