El fiscal coordinador nacional de Migración, Hernán Flores, recibió ayer en el Ministerio Fiscal Distrital del Azuay las versiones de los seis sobrevivientes del naufragio de un barco, el 13 de agosto pasado, que transportaba migrantes en forma ilegal.
Estas versiones se sumarán a la instrucción fiscal que, el 14 de noviembre pasado, inició Flores contra Milton Bautista Guzmán y su esposa Lidia Patricia Pesántez Sanmartín, quienes fueron detenidos ese día, acusados de tráfico ilegal de personas, reprimido con prisión de seis años.
Al mismo tiempo, la fiscal general, Cecilia Armas, acudió ayer a Cuenca para investigar una supuesta negligencia del fiscal de Migración del Azuay, Blas Pachar, contra quien pesan denuncias por demorar el proceso en contra de Bautista y Pesántez.
Flores informó que Bautista y su esposa enfrentan además una acusación de lavado de activos, cuya sanción es de doce años de prisión.
Otro de los denunciantes es Alejandro Ortiz, quien perdió en el naufragio a su hijo Cristian, de 18 años; a su cuñada, Bertha Pérez, y a su concuñado, Manuel Chaca.
Ortiz afirmó que Bautista, a través de su abogado, de quien dijo no recordar el nombre, entregó $ 1.400 a su nuera Gabriela Pintado para “comprar su silencio”.
María Rosario Cale, madre del desaparecido Chaca, aseguró que Bautista la llamó y le indicó que le “perdonaba la deuda de 11.400 dólares” si no lo acusaba de la muerte de su hijo, lo cual ella no aceptó.