Para el Consejo Nacional de Rehabilitación Social (CNRS) la solución “inmediata” a la crisis de violencia que vive el Centro de Rehabilitación Social de Varones (CRSV) de Guayaquil es la construcción de un centro carcelario anexo a este, que albergue el exceso de presos.
Ricardo Rivera, presidente del organismo señala que hay un ofrecimiento del alcalde Jaime Nebot. “Tenemos 4 hectáreas disponibles. Él (Nebot) quiere hacer un centro penitenciario moderno. El CNRS está haciendo los estudios para elaborar los planos y presentárselos”, dice.
No obstante, Rivera, al igual que el ministro de Gobierno (e), Galo Chiriboga y otros miembros del CNRS admiten que no hay los recursos económicos suficientes, por lo que el proyecto tendrá que esperar, mientras las cárceles continúan llenándose de presos.
La última obra física que la Dirección Nacional de Rehabilitación (DNRS) contrató para el CRSV fue la ampliación del policlínico.
“Esto fue el año pasado y la construcción quedó inconclusa porque el contratista no cumplió el contrato”, explicó el director de la DNRS, Marco González y secretario ejecutivo del CNRS.
A mediados de este año se hicieron algunos arreglos urgentes para terminar con problemas de inundaciones de aguas servidas en los pabellones.