Con la ilusión frustrada de no cumplir el sueño americano al mediodía de ayer llegó al puerto de Manta el grupo de 106 emigrantes (69 hombres, 23 mujeres y 18 menores), tras ser localizados a 215 millas de las costas manabitas por el guardacostas estadounidense Uscgc Steadfast.
El barco Emilia Liset en el que viajaba el grupo salió con los papeles en regla de la rada del puerto, según la Armada del Ecuador.
Cuatro tripulantes solicitaron a la Capitanía el permiso de zarpe el 17 de noviembre pasado. Luego los marinos de la Armada hicieron la revisión respectiva de la nave, informó Armando Elizalde, capitán del puerto de Manta.
La embarcación salió sin los emigrantes, supuestamente para hacer actividades de pesca, el 20 de noviembre pasado. Incluso los marinos rompieron las maquetas de hielo para comprobar que la embarcación no lleve exceso de combustible, argumentó Elizalde.
Las cuatro personas que solicitaron el permiso de zarpe son Luis Lucas González, armador, Segundo López López, timonel; y Enrique López Catagua y Mario Cedeño Zamora, pescadores, que no estaban en el barco cuando la Marina estadounidense lo halló.
“El trasbordo de los pasajeros y el abastecimiento de combustible se hizo seguramente en otro punto de la costa después de que el barco salió legalmente”, dijo Elizalde.
Los viajeros contaron brevemente que salieron de la costa norte de Manabí el lunes pasado por la noche y que estuvieron en alta mar dos días.
“Había poco agua en la bodega y nos daban de comer frutas y atún. Estuvimos a la deriva hasta que ‘los colorados’ (marinos de EE.UU.) vinieron y nos salvaron”, contó Jonathan Rojas, de 12 años, oriundo de Macas, en Morona Santiago, uno de los menores que intentaron llegar a Guatemala para luego seguir vía terrestre a Estados Unidos.
Dentro del grupo también estaban dos menores de 8 años, quienes iban junto a dos ciudadanos extranjeros procedentes de Bangladesh.
Mientras la Embajada de EE.UU. dijo –en un comunicado– que los tripulantes intentaron hundir la embarcación con los emigrantes a bordo, cuando se percataron de la llegada de la fragata estadounidense, aunque estos ocupantes lo negaron.
Siete tripulantes del barco fueron detenidos y trasladados al Centro de Detención Provisional.