Las investigaciones periodísticas divulgadas los últimos días en Ecuavisa y Teleamazonas con respecto al caso del notario-financista José Cabrera han sido un real aporte para el tramado de un sórdido rompecabezas donde se entrecruzan poderes políticos, militares, policiales, económicos en un escenario de ilegalidad.
Las investigaciones han supuesto revelaciones que dejan con la boca abierta. En el caso de Ecuavisa, partieron de una lista de 25 mil y poco de clientes. Documento informático que les proporcionó un anónimo televidente. En el caso de Teleamazonas, las revelaciones del listado han sido más asombrosas –si eso es posible– porque las conexiones del notario con gente poderosa de todo el país es más nítida.
En contraste, las entrevistas a los involucrados han puesto a prueba nuestros nervios y el sentido de la credulidad. Ver al director del Consep decir que no investigaron a Cabrera porque “el Banco del Austro les dijo que el dinero no tenía que ver con el narcotráfico” no puede ser más que una mala broma. Desgraciadamente, Carlos Vera mandó a tal personaje sin aplicarle mayor presión; porque si basta que un banco lo certifique, entonces, ¿para qué existe la costosa burocracia del Consep? Que se vayan a sus casas y dejémonos de ficciones.
La pus sí será televisada
Frente a la pantalla, la fe y la paciencia no dan para tanto: el candidato a magistrado Nicolás Castro Patiño dice que fue convencido por el notario para poner un capitalito, ya que se había quedado en el desempleo luego de la caída de la Corte de Quintana.
El presidente de la Corte Superior de El Oro se justifica y minimiza sus inversiones donde el notario (en lo publicado ayer por EL UNIVERSO incluso llegó a dictar sentencia: “Culpable yo no soy… Ninguno de los que ha depositado es culpable”). Y para rematar aparecen el alcalde Falquez y su esposa para explicar que la presencia de ella en la lista de “inversionistas” es porque un sobrino le pidió el favor... Esta última escena bien pudiera ser contrastada con esa otra en la cual el hijo del notario-financista dice a las cámaras de TV: tengo el respaldo del alcalde y de las autoridades de la provincia.
En momentos como estos es que se agradece la existencia de una televisión y de unos medios de prensa independientes que no han dejado los hechos en la penumbra. Solo imaginemos esto mismo 20, 30 o 40 años atrás. Únicamente habría sido un rumor, una fantasía o una ficción casi increíble que ocurrió en un lugar lejano de la geografía.
La televisión nos pone todo más cerca y al instante. La mayoría del tiempo dudo que eso sea una ventaja. En ciertos casos, como el de la revelación de la pus social que está bajo el caso del notario-financista se agradece. Es un baño de verdad que golpea duro, pero finalmente nos puede ayudar a despertar.