Martes 22 de noviembre del 2005 | 08:13 Migración

Los jóvenes latinoamericanos de Barcelona evitan las bandas delictivas

AFP | BARCELONA, España

Un estudio sobre jóvenes latinoamericanos en Barcelona destierra los tópicos de que en su mayoría pertenecen a bandas y reveló algunos traumas derivados del alejamiento --muchas veces no deseado-- de su país de origen, según se dio a conocer en un seminario sobre el tema que concluye este martes.
   
Entre el 2% y el 5% de los 50.000 jóvenes latinoamericanos que viven en Barcelona pertenece a alguna banda y pocos de ellos reconocen abiertamente que forman parte de una agrupación juvenil, sostuvo el informe "Jóvenes latinos: espacio público y cultura urbana" difundido en el marco del seminario del mismo nombre.
  
El estudio, financiado por la municipalidad de Barcelona y efectuado por un  equipo dirigido por el antropólogo Carles Feixa, arrojó que las bandas están dejando de estar formadas sólo por latinos y que es más habitual encontrar entre ellos a miembros locales, marroquíes o portugueses, y que están dejando de ser únicamente masculinas.
  
El informe destacó, además, que los jóvenes latinoamericanos suelen añorar su país de origen, donde fueron criados por las abuelas, y que se sienten "desterrados" al emigrar a otro lugar cuando no lo han elegido.
  
Los relatos biográficos recogidos en el estudio entre adolescentes y jóvenes latinoamericanos que vivieron la experiencia de la migración "parecen estar cortados por un mismo patrón: una fuerte añoranza del lugar de origen; una adolescencia vivida en familias transnacionales, al cuidado de abuelas y familiares; un sentimiento de destierro por una decisión de venir que ellos y ellas no han tomado", afirmó.
  
Si bien existen variantes en función del país de origen, del momento y la edad de la migración, el relato "integra una triple crisis: la propia de la adolescencia, la de una familia transcontintental y el vacío de la emigración", afirmó Feixa.
  
"Yo me quiero volver a Guayaquil, porque allá tengo mis amistades, allá conozco a casi todo el mundo y todo el mundo me defendía", declaró Jimmy, ecuatoriano de 14 años, mientras que Lucía, dominicana de 15, añora el bullicio típico de su país.
  
Allí "siempre hay bulla, música puesta, subida y con el volumen a tope en las casas, en los bares, donde quieras (...) aquí no puedes subir el volumen" sin que vengan los vecinos a protestar o llamen a la policía.
  
Según el estudio, cuando quedan en su país y sus padres vienen a Europa, "la reacción inicial por parte de los hijos es traumática: se quedan huérfanos y les salen "canas".
  
El ecuatoriano Brenik, 16 años, dijo que "cuando se fue mi padre me empezaron a salir canas" y su compatriota y coetáneo Yankee dijo que vivió con "enorme tristeza" el alejamiento de su abuela, que lo cuidaba desde los 5 años y que la consideraba como su madre.
  
"Uno se hace una idea y cuando llegas es otra cosa. Cuando yo llegué creí que iba a vivir como una reina, ¡como una princesa! y ¡mira lo que es esto!, es peor que allá", se lamentó la dominicana More, 19 años.
  
Otro de los factores traumáticos es que "la madre con la que se reencuentran es una persona distinta a la que habían conocido y lo mismo sucede con los hijos para las madres" y "sus condiciones de vida material y laboral son peores de las esperadas por los hijos".
  
En cuanto a las bandas "existen y son un síntoma de las carencias en la socialización y en la acogida de estos jóvenes, ya que atienden las necesidades que ninguna otra institución cumple", enfatizó Feixa quien alertó a las autoridades que vayan con "mucho cuidado" al realizar cambios legislativos como los que se están llevando a cabo en el Código Penal.
  
Si "se aprueba la reforma de la Ley del Menor, como se formuló, que criminaliza y convierte en agravante la pertenencia a una banda, no servirá  para solucionar el problema" porque será un cambio en el que existe un "racismo institucional" al considerar "implícitamente" que sólo los jóvenes latinos forman parte de estas bandas.
Migración

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.