Los hermanos Carolina y José Cabrera Gallardo, hijos del ex notario de Machala, José Cabrera, se comunicaron ayer, vía telefónica desde Nueva York, (EE.UU.) e indicaron que no hay dinero para devolver, porque todo se lo llevaron el domingo pasado las personas que saquearon la notaría segunda.
El anuncio lo hicieron a los cuatro representantes de los ahorristas, medios de comunicación del país, y el gobernador de Machala, Ermo Romero.
“El dinero ya no está, se lo llevaron. También abrieron la caja fuerte y sacaron los documentos que le habían firmado las personas a quienes les entregó dinero en préstamo”, dijo Carolina.
Agregó con firmeza: “A Carolina y a José Cabrera Gallardo nadie les entregó nada, no les entregó dinero. Mi padre fue un benefactor. Gracias a él la gente ha hecho casas, comprado carros, puesto negocios. Lo que tenían en ahorros ya lo han recuperado con los intereses que mi padre les ha pagado durante estos años”.
Antes de que ella hablara a las personas que se reunieron ayer desde las 10h30 en el casino de tropa de la Policía a esperar su llamada telefónica, su hermano José dijo que su padre fue un gran hombre, que siempre les enseñó a ser cumplidos y honestos y que siempre guardó un gran sigilo de lo que hacía en su negocio paralelo a sus actividades en la notaría.
Los hermanos Cabrera coincidieron en decir que no conocían de las actividades de su progenitor y que si no se hubiese dado el saqueo del sábado pasado, habrían continuado un tiempo más con esa actividad hasta dejar todo arreglado.
Después de conocer la respuesta de los Cabrera las más de 500 personas que estaban afuera del edificio de la notaría, situada en 9 de Octubre y Rocafuerte, volvieron a saquear esa dependencia.
Se llevaron computadoras, muebles, y todo lo que hallaron ahí. La policía lanzó gases lacrimógenos y se formó un enfrentamiento que dejó tres personas heridas, daños en el parque del centro de la ciudad, y pérdidas en algunos comercios.
Uno de los heridos fue Marlon Ríos Saca, de 27 años, quien recibió cortes en el brazo y la pierna derecha y fue atendido en el hospital del IESS y trasladado al hospital Teófilo Dávila.
Los manifestantes se dispersaron, pero después se apostaron en los alrededores y dijeron que no se irán hasta que recuperen su dinero.