El paro que mantenía interrumpido el tránsito en la vía Puerto Inca-Molleturo, que une a las provincias del Guayas con Azuay, terminó esta mañana, luego de cuatro semanas de protestas de los habitantes de la zona.
Las manifestaciones exigían una revisión en las tarifas de los buses interprovinciales, que cobran entre seis y siete dólares el pasaje entre Molleturo-Cuenca.
Hasta el lugar llegaron para negociar el gobernador del Azuay, Pedro Veintimilla, acompañado del ex arzobispo de Cuenca, monseñor Lunar Tobar.
Veintimilla se comprometió a cumplir el pedido de los manifestantes, con lo que se dio fin a la paralización que causó varias molestias además de pérdidas económicas.