Jueves 20 de octubre del 2005 Vida

Benedicto XVI bendijo imagen de Mariana de Jesús

CIUDAD DEL VATICANO | Rolando Ortega para EL UNIVERSO

http://src.eluniverso.com/2005/10/20/0001/1064/files/98037-2526-f2500.jpg

CIUDAD DEL VATICANO.– El papa Benedicto XVI bendijo ayer la estatua de la Santa ecuatoriana Mariana de Jesús, y esta ingresó a formar parte de las grandes obras universales que enriquecen y adornan la Iglesia de San Pedro en el Vaticano.

La imagen de Mariana de Jesús es la segunda de un santo latinoamericano que está en Roma.

La estatua de Santa Mariana de Jesús, bendecida ayer por el papa Benedicto XVI, ingresó a formar parte de las grandes obras universales que enriquecen y adornan la Iglesia de San Pedro en el Vaticano.

La obra de casi seis metros de altura, elaborada en mármol de Carrara (Italia)  por el escultor de Cotopaxi, Mario Tapia,  fue colocada en una de las hornacinas de la parte posterior de la catedral romana, convirtiéndose en la primera santa ecuatoriana que cuenta con este privilegio.

Al menos unas doscientas cincuenta personas, provenientes de Ecuador y también  inmigrantes que residen en diferentes partes de Italia, acudieron a esta ceremonia que contó con la presencia del vicepresidente de la República, Alejandro Serrano Aguilar; la primera dama, María Paret de Palacio; el ministro de Agricultura, Pablo Rizzo; el alcalde de Quito, Paco Moncayo; y la cúpula de la Iglesia Católica, encabezada por  el cardenal Antonio González y el presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Néstor Herrera.

“Todo fue muy rápido, hubiéramos querido verlo de cerquita al Santo Padre, ya que es la primera vez que venimos”, se lamentaba en medio de la emoción la religiosa Mariana Elena Narváez, superiora general de las Marianitas de Ecuador.
Previo a la ceremonia central, el Sumo Pontífice se reunió en forma privada con el vicepresidente de Ecuador, Alejandro Serrano, su esposa y la primera dama, María Paret de Palacio. Los hijos del presidente Alfredo Palacio también ingresaron a la audiencia,  según informó un funcionario de la Embajada del Ecuador ante la Santa Sede.

“Ecuador, tierra fecunda y noble, bendecida de Dios, se alegra en colocar a su joven azucena contribuyendo a hacer más bello el jardín de la iglesia universal”, dijo en la homilía posterior a la bendición de la estatua el cardenal Geovanni Batista Re, prefecto de la Congregación de Obispos y  presidente de la Pontificia Congregación para América Latina.

En lo que constituyó el discurso más largo, Batista resaltó el gran valor artístico de la escultura. También recordó el sacrificio y las bondades de la santa ecuatoriana, quien nació en Quito en 1618 y murió a la edad de 27 años.

“Soñaba en construir una sociedad más justa para todos. Cuando era niña pedía dinero a su madre para repartirlo entre los pobres”, dijo el prelado.

De su parte el ex embajador ante la Santa Sede y mentalizador del proyecto, Marcelo Fernández de Córdova, destacó la deferencia especial que tuvo con el Ecuador su santidad Juan Pablo II al conceder la autorización para ejecutar esta obra que ha durado cerca de dos años en su elaboración.

El escultor Mario Tapia no sale aún del asombro de ver realizado su proyecto, luego de casi dos años de intenso trabajo que lo desarrolló solo y que hoy ocupa un sitial privilegiado en el Vaticano.

“Hoy concluye un sueño pero se inician otros. Se inicia la carrera verdadera de afrontar otras obras importantes”, aseguró este hombre humilde de 37 años, cuya filosofía de vida que le ha permitido conquistar sus proyectos está basada en una frase: “Dar el máximo de uno”.


Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.