La recomendación es elevar 3 centavos de dólar al precio del kilovatio hora y se estima que si esto no ocurre el subsidio eléctrico bordeará los $ 230 millones.
En tres centavos más podría subir el precio de cada kilovatio hora, si el Gobierno decide acogerse a la sugerencia del Consejo Nacional de Electricidad (Conelec) de eliminar el subsidio de la tarifa eléctrica.
Un informe preliminar del Consejo Nacional de Electricidad (Conelec) reveló que la tarifa real, que el abonado debería pagar por cada kilovatio hora consumido, está en 11,70 centavos de dólar en promedio.
Actualmente, los casi tres millones de abonados pagan un precio promedio de 8,70 centavos de dólar (tarifa subsidiada), aunque el precio real de este año se calculó en 10,70 centavos de dólar.
Los estudios serán puestos a consideración del presidente de la República, Alfredo Palacio, en los próximos días antes de cualquier decisión del directorio del Consejo, dijo el presidente del Conelec, Alejando Ribadeneira.
Si el Ejecutivo decide subir o congelar el precio, esta posición deberá ser ratificada por el directorio del Conelec hasta el 31 de octubre próximo, fecha en que termina el plazo para fijar las nuevas tarifas.
Ribadeneira reconoció además que el incremento es una decisión que amerita un profundo análisis porque tiene incidencia social y política. Y “los ecuatorianos que puedan pagar deberían hacerlo”, dijo.
Según el funcionario, si Palacio no incrementa las tarifas, este año el subsidio eléctrico bordeará los $ 230 millones y para el próximo se calcula en los $ 250 millones.
Las tarifas eléctricas han estado congeladas desde el gobierno del depuesto presidente coronel Lucio Gutiérrez.
Entre tanto, el fantasma de los apagones aún ronda en el país, pese al ligero incremento del caudal en Paute, la represa más grande del país.
Mientras que el ex ministro de gobierno y precandidato presidencial (CFP), Jaime Damerval, manifestó ayer en rueda de prensa que la solución para el problema de la electricidad de Guayaquil es ejecutar un proyecto de ley que se elaboró en el gobierno pasado.
Este planteamiento consiste en crear una Comisión Eléctrica cuyo objetivo será constituir dos compañías anónimas: una generadora y otra distribuidora, las cuales venderán en una subasta internacional los paquetes accionarios, a nombre de la República del Ecuador.