Siete menores, de 14 y 17 años, entre ellos tres mujeres, llegaron la tarde de ayer en vuelo procedente de México, desde donde intentaron ingresar ilegalmente a los Estados Unidos.
Una de ellos, Jéssica Q., llegó a Quito, mientras que Laura M., José. A, Luis M., Alexandra L., Pedro Ch. y Luis S., oriundos de Azuay y Cañar, arribaron a esta ciudad.
Según la Defensoría del Pueblo, que ayudó en los trámites de repatriación, cuyos costos fueron absorbidos por la Organización Internacional para las Migraciones-México, los menores fueron ubicados entre el 27 de agosto y el 4 de septiembre pasados en Chihuahua, Villa Hidalgo Durango, Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y Tijuana, pueblos fronterizos mexicanos con EE.UU.
Custodia Quishpe, una indígena del sector de Charcay, del cantón Cañar, dijo que su hijo Pedro nunca le comentó del viaje y salió sin su consentimiento hace cuatro meses.
El menor, lloroso, la abrazó y relató que salió desde Manta en una embarcación hacia Guatemala desde donde siguieron a México.
“Nos demoramos porque la mayor parte del tiempo caminamos hasta la frontera de México”, refirió el joven.
Según la Oficina de la Defensoría del Pueblo en México, los chicos llegaron en su mayoría en barcos hasta Guatemala, siguieron a México donde fueron abandonados por los coyotes.
Algunos de ellos salieron en barcos desde Aguas Verdes en Perú, agregó la Defensoría.
Salieron sin permiso
María Sánchez, oriunda del cantón La Troncal, contó que su hijo también partió sin su permiso hace mes y medio. “Mi hijo estaba a punto de graduarse y cierto día salió con una maleta diciendo que iba a bañarse a Cochancay y nunca regresó”, sostuvo.
El grupo llegó ayer a las 14h50 al aeropuerto Simón Bolívar, de Guayaquil, declaró en la Oficina de Migración y cerca de las 18h00 fue llevado a la Defensoría del Pueblo para ser entregado a sus familiares.