Unos 100 inmigrantes indocumentados retenidos en un centro de detención de esta localidad se rehusaron el miércoles pasado a regresar del patio de ejercicios a sus celdas, en protesta por los retrasos en el procesamiento de sus casos, según las autoridades.
Los reos del Centro de Detención Mira Loma escribieron en letras blancas sobre el terreno del patio: “Ayuda, no violencia y libertad”.
Solamente querían ser escuchados. Fue muy pacífico, dijo Lori Haley, vocera de la Supervisión de Inmigración y Aduanas del Servicio de Seguridad Interna (ICE).
El centro, con unos 950 detenidos, está contratado por el Gobierno federal para albergar a indocumentados en tanto se deciden sus casos.
En Phoenix una dependencia federal comenzó a entrenar al personal de las prisiones de Arizona para que ayude a acelerar la deportación de los extranjeros hallados culpables de cometer delitos en este estado, y que son mexicanos ilegales en su mayoría.
El número de presos en Arizona llegó a 32.710 el 30 de junio, incluidos 4.179 extranjeros, de los que 3.789 son ciudadanos mexicanos, según la página del Departamento Correccional en la internet.
Solo un ecuatoriano
Del grupo de inmigrantes presos que protestan solo figura un ecuatoriano que lucha por arreglar su situación, confirmó ayer vía telefónica desdel Consulado de Ecuador en Los Ángeles, EE.UU., María Escobar.
En lo que va del año, en la jurisdicción del Consulado de Ecuador en Los Ángeles se han registrado unos 900 ecuatorianos detenidos por tratar de ingresar sin papeles. De ellos unos 500 lograron quedarse en suelo estadounidense tras obtener la libertad bajo palabra y haber pagado una fianza, dijo la funcionaria.
Tras la detención, el caso de cada compatriota depende del juez de Migración y de las fianzas que oscilan entre los 1.500 y 5.000 dólares, acotó.