Muchas personas que madrugaron esta mañana hacia los centros hospitalarios públicos en busca de atención, se encontraron con las puertas cerradas y letreros que decían !Viva la huelga!, en alusión a la paralización preventiva de 48 horas que llevan a cabo los trabajadores de la salud.
La sorpresa en los pacientes fue general. Algunos viajaron desde diferentes localidades para cumplir con su cita médica, pero tuvieron que regresar sin cumplir su objetivo, ya que en la mayoría de establecimientos solo se atendía en las salas de emergencia, mientras en consulta externa la movilización era nula.
Según un reporte de Gamavisión, las exigencias del sector se concentran en le cumplimiento del noveno contrato colectivo, la paga de 110 millones de dólares en aumentos salariales y la derogatoria del aseguramiento universal de salud.
María Palma, de la Organización Sindical Única de Trabajadores de la Salud (Osuntransa), indicó que “el presidente (Alfredo) Palacio, debe poner el aseguramiento universal en coordinación con el Ministerio de Salud”.
Patricio Albán, dirigente salubrista, recalcó que la medida también es “un llamado de atención para decirle al Presidente que no traicione a su familia, porque él es médico”.
Por otra parte, los trabajadores del Hospital del Niño, en Guayaquil, cerraron esta mañana la avenida Quito por varios minutos, lo que ocasionó caos vehicular en el sector. Un grupo de protestantes avanzó hasta la Gobernación.
Susana Flores, presidenta del Frente de Trabajadores de la Salud del Guayas, dijo que la medida solo durará hasta el viernes, pero no se descarta una paralización indefinida si no se cumplen sus requerimientos.