Desde las primeras horas del día, los afiliados que querían presentar su solicitud de fondos de reserva llegaron ayer a la matriz del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), en el centro de la capital.
A las 08h00, la Policía ayudó a formar la fila, que –bajo el sol y el calor que conforme avanzó la mañana se hicieron más fuertes– se extendió desde el tercer piso del edificio, donde estaban las oficinas de atención, por los pasillos del edificio y llegó hasta dos cuadras rodeando la manzana.
La atención, sin embargo, fue rápida. Poco a poco, la fila se hacía más pequeña.
A las 13h00, la espera fue dentro del edificio del IESS. En el tercer piso, 10 asistentes en sus respectivas terminales informáticas comunicaban a las personas sobre lo que tenían que hacer, especialmente, la entrega de solicitudes de retiro. Otros, que ya habían pasado por ese trámite, se acercaron directamente a retirar sus cheques en un edificio del Seguro que está al frente de la matriz.
Allí, desde temprano, hubo muchas personas que hicieron columna, pero los empleados del IESS los atendieron de forma rápida. Algunas diligencias más específicas, como el reclamo por cheques mal llenados o con fallas, deberán ser canalizadas mañana.