Sábado 03 de septiembre del 2005 Discovery

El primer dilema

"Cuando las mamás deben volver a sus actividades laborales tienen que elegir quién cuidará a su bebé. Ventajas y desventajas de contratar a una niñera y llevarlos a una guardería. "

Desde hace ya varios años, la mayoría de las parejas que tienen un bebé se enfrentan con un dilema: cuando la mamá regresa a su trabajo deben decidir quién -y también dónde y cómo- se hará cargo del cuidado del pequeño.

Esto obliga a los matrimonios a elegir si durante el horario de oficina el niño será cuidado por sus abuelos, si se contratará a una niñera o si será llevado a una guardería. Sin embargo, la opción de que los abuelos cuiden todos los días al bebé es cada vez menos frecuente. Ya sea porque los abuelos también continúan trabajando, o porque físicamente no están en las mejores condiciones para seguir el ritmo de un bebé pequeño.

Esto significa, muchas veces, que se debe llevar al niño a una guardería o contratar a una niñera para que se quede en la casa. En este caso, no solo se debe tener en cuenta el factor económico que implica cada opción, sino también las cuestiones emocionales que surgen de dejar el cuidado del bebé en manos de extraños.

Muchas mamás se sienten culpables e incluso creen que están abandonando a sus hijos. Además, el primer día que regresan a su trabajo y dejan por primera vez a su bebé suele ser muy traumático. Por eso es muy importante que tanto la madre como el padre estén seguros de la decisión que han tomado y hayan sopesado perfectamente todos los pros y los contras.

En cuanto a los factores económicos, las niñeras suelen cobrar honorarios más altos que la cuota que se paga, en promedio, en una guardería privada. Sin embargo, que el bebé esté en la casa familiar les da a los padres una sensación de mayor seguridad. Además, si se retrasan en el trabajo evitan correr hasta la guardería; con un simple llamado a la niñera para que esta se quede unos minutos más, el problema se resuelve. Otra ventaja de que el niño permanezca en su casa es que los tíos y los abuelos pueden ir a visitarlo durante el día.

Quienes en cambio optan por llevar a sus hijos a una guardería tienen las siguientes ventajas y desventajas. En primer lugar, compartir el espacio con otros bebés y con las maestras y personal del establecimiento estimula la sociabilidad del niño.

Además, cuando su introducción en la guardería se hace en forma paulatina (al principio, unas pocas horas al día), el bebé comienza a darse cuenta que no siempre estará con su mamá. Esto lo ayuda a desarrollar mejor su sentido de independencia. Otra ventaja que ofrecen las guarderías es que, en general, el personal está capacitado, lo que les permite fomentar el desarrollo evolutivo del niño.

Las principales desventajas de llevar al bebé a la guardería radican en la sensación de inseguridad que manifiestan algunos padres, quienes pueden sentir que su hijo ya no está en la intimidad y resguardo del hogar y que está rodeado de extraños.
Además, las guarderías suelen ser lugares llenos de alérgenos, que pueden provocar diferentes patologías en los niños más sensibles. Así, los chicos que asisten a las guarderías suelen contagiarse de diversas enfermedades, en su mayoría leves.

Para los padres que se deciden por la guardería, los pediatras han formulado una serie de recomendaciones. Estas consisten básicamente en elegir un establecimiento autorizado, con personal idóneo y con buenas condiciones de higiene. Además, se aconseja realizar una adaptación paulatina del bebé a su nuevo espacio y que los padres mantengan una relación constante y fluida con las maestras.

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