Hasta hoy, los miles de colombianos que residen ilegalmente en la provincia fronteriza de Carchi tienen la oportunidad de regresar a su país y de esta manera evitar sean deportados por las autoridades de migración.
Medida que según el jefe de la policía de migración de Carchi, coronel Ernesto Almeida, afectaría a miles de colombianos, porque según la Ley, todo extranjero deportado no puede volver a ingresar al país sino con la autorización del Consejo Consultivo de Política Migratoria del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La propuesta según Almeida es lograr que los colombianos hasta septiembre regresen a su país y luego, vuelvan a ingresar con los papeles en regla, sea esta la visa de trabajo, residente o de amparo, esta última que serviría para muchos colombianos mayores que ya tienen hijos ecuatorianos.
Almeida señala que en Carchi no son cientos los ilegales, sino miles que serían perjudicados, por lo que no quiere crear un problema internacional, sino exigir a los extranjeros cumplan con su obligación de vivir legalmente en el Ecuador.
“No puede ser que una persona ingrese al país, como si entrará a su casa y nadie le pueda decir nada”, refirió Almeida al ser consultado sobre los problemas sociales que podría causar una medida de control rígida, como es la deportación de todo ilegal que viva en la provincia.
Ayer, Almeida recorrió los poblados de Julio Andrade, en el cantón Tulcán, San Gabriel en Montúfar y Bolívar en Bolívar, donde están asentados el mayor número de colombianos ilegales en Carchi.