El gobernador republicano Arnold Schwarzenegger rechazó declarar el estado de emergencia en California para combatir la inmigración ilegal, en medio de una difícil pulseada con legisladores demócratas, que creen que California debe seguir el ejemplo de Nuevo México y Arizona.
Según Schwarzenegger, de origen austriaco “California debe trabajar conjuntamente con el gobierno federal con el fin de asegurar la frontera y reducir la inmigración ilegal”.
La tercera parte de los 35,5 millones de habitantes de California son de origen latino.
Por declarar la emergencia, Nuevo México y Arizona recibirán 1,5 millones y 1,75 millones de dólares respectivamente de fondos federales, que se destinarán a reforzar los cercos fronterizos.
Durante su gestión Schwarzenegger, ha sido criticado por haber apoyado a los “Minutemen” o vigilantes de la frontera y por sugerir que California cierre la frontera con México, de lo que luego se retractó.