La orquesta de funcionarios del régimen sigue tocando su danzón mediático y en la TV se sigue bailando con el “quién da más” de las supuestas pérdidas del paro amazónico. Nadie cuestiona montos que a todas luces aparecen exagerados: en Radio Democracia, del periodista Gonzalo Rosero, se calculaba que 500 millones de dólares significan 10 millones de barriles a un precio de 50 dólares...
Es claro que el discurso gubernamental tiene tres ejes frente a un paro que el Gobierno pudo haber evitado y más bien incentivaron con su desidia: las pérdidas, el cuco gutierrista y la mano dura.
En esa línea aparece un mensaje (solo lo he visto en Canal Uno) en donde se plantea: “¿Cómo se puede negociar con gente a la cual no le importa el país?
“¿Cómo se puede negociar con vándalos?”. Todo con las imágenes proporcionadas por la TV sobre los incidentes en Sucumbíos y Orellana. Lo interesante es que tal pieza propagandística aparece justo cuando el Gobierno sí ha podido negociar.
Pero, además, el spot de marras demuestra que en el Gobierno no solo están obsesionados con el cuco de Lucio Gutiérrez sino también con sus métodos: una pieza televisiva sin firma de responsabilidad, con un montaje manipulado de imágenes, ataques frontales a los que el Gobierno considera sus enemigos…
Vaya, ¿no es exactamente lo mismo que sucedía en la derrocada dictocracia?
Y más: limitaciones a la libertad de prensa, apresamientos a equipos televisivos, investigaciones de interferencias a los canales que nunca se cumplen. ¿Algo ha cambiado en estos meses? Sí, que ahora se trata de dos olvidadas provincias amazónicas y un cantón de Manabí. Imaginen si lo mismo pasaba en Quito y/o Guayaquil… O sino hay que escuchar a Diego Guzmán en la entrevista con Andrés Carrión: “el ambiente de violencia que está creando el caos”, dijo. ¿No era la misma muletilla que repetía el gutierrismo en las protestas de abril?
Los amazónicos: esos ‘aliens’
La información la dio Jean Paul Bardellini de Telesistema: El Frente de Defensa de la Amazonia (el grupo de 30 comunidades que han demandado a Chevron Texaco en el “juicio del siglo”) presentaron las conclusiones de los peritos de la propia compañía que demostrarían que la población de Sucumbíos y Orellana ha sido envenenada por la explotación petrolera. Aparte del reportero de ‘La Noticia’, el único medio que cubrió esta noticia fue Teleamazonas, canal que la emitió como un breve.
De hecho, poco o nada se conoce de los amazónicos. Tampoco hay interés, al punto que importa poco si están envenenados o viven en la miseria. Eso explica el porqué solo algunos se han preocupado de que las autoridades seccionales expongan con amplitud sus planteamientos: la BBC, la CNN… y Andrés Carrión. La conversación de este último con el prefecto de Sucumbíos, Guillermo Muñoz, fue antológica: AC: … Pero, el Tena es el reducto del gutierrismo…
GM: No sé. El Napo recién inicia su paro hoy día.
AC: Cómo no va a saber, ¡si usted es de ahí!
¡Clarísimo! Todos los amazónicos son del Tena o son gutierristas… En esta sopa, hay todo tipo de cucharas y la místico-política que metió Freddy Ehlers fue la más extraña: el antídoto a los paros es… (redoble de tambores)…:¡Niñoesperanza! Fue cuando recordé a la alcaldesa de Orellana, Anita Rivas, declarando a la BBC: “Desde chiquitos nosotros hemos visto que a base de paros hemos conseguido las cosas…”. ¡Ah! Cómo me alegro que ahora estén Freddy Ehlers y Niñoesperanza para que así los infantes de Sucumbíos y Orellana ya no sean envenenados por el petróleo y olvidados por el Estado. ¿O todo no fue más que esa retórica televisiva que todo lo banaliza?