El comunicado que emitió TC en sus noticieros del miércoles, vale la pena ser examinado. “Las fuerzas vivas de Guayaquil” son los firmantes. Pero, ¿quiénes son? ¿Quiénes se atribuyen el membrete de “fuerzas vivas de Guayaquil” y al mismo tiempo no firman con sus nombres? ¿Por qué estas “fuerzas vivas” no han salido por todos los canales públicamente, con pruebas y nombres a realizar sus pedidos?
Pasemos: “Insisten en la necesidad de reestructurar el ministerio público en la provincia del Guayas. El reclamo obedece a los altos índices delincuenciales y no está dirigido contra todos los agentes, sino contra unos pocos que no cumplen su labor y dejan libres a peligrosos asaltantes (aparecen las imágenes de Eduardo Maruri, presidente de la Cámara de Comercio) y asesinos capturados por la Policía y el Plan Más Seguridad”. Nótese la habilidad con la cual se relaciona “ministerio fiscal” con “altos índices delincuenciales”. Y luego de tirar la piedra se saca la mano: “no está dirigido contra todos los agentes”, son “unos pocos”. ¿Quiénes? Ahí viene lo sustancioso…
“Fuentes informativas revelaron que el principal causante es el ministro fiscal del Guayas, Walter Tomsich; de quien exigen su salida.” En este punto, el comunicado se ha transformado mágicamente en una pieza noticiosa. Una bastante dudosa, para ser sinceros… El verbo lo dice todo: No se utiliza “confirmaron”, “señalaron”, “atribuyeron” sino “revelaron”, que significa sacar a la luz. ¿Pueden unas fuentes secretas, ocultas, cuya credibilidad nadie conoce, “revelar” algo sin que un equipo de noticias confirme antes la información? Y viene lo mejor, pues el comunicado da otro salto: las “fuentes informativas” se transforman en partes interesadas que “exigen la salida” del Ministro Fiscal del Guayas.
Luego de un hábil punto seguido, aparecen las declaraciones de Eduardo Maruri. ¿Acaso él es la fuente que revela? ¿Pide la salida de Tomsich? El extracto de sus declaraciones son lo suficientemente amplias como para pensar que más bien fueron presentadas para avalar un texto que patina. Entonces, “¿las fuerzas vivas”, “las fuentes que revelaron” y TC son la misma cosa? ¿Y por qué TC pudiera estar presionando para que salga Tomsich? El suspenso es grande… Esperamos con ansiedad el siguiente comunicado.
Gracias por los saludos
“Pioneros”, ese es el término que utilizó Marián Sabaté para hablar de la TV radiofónica y en loop que implantó Canal Uno para las transmisiones deportivas y que ahora lo ha seguido Teleamazonas para los partidos de Barcelona en Guayaquil. Recordemos: la TV radiofónica y en loop es la práctica tramposa que utiliza algún canal para transmitir (sin transmitir sus imágenes) un partido de fútbol en la ciudad en la cual se realiza el juego, utilizando para ello imágenes de los graderíos que se repiten cíclicamente. Ahora, dijo Marián, lo practican otros canales porque se han dado cuenta de que el “rating” sube. Entonces, ¿la trampa deja de ser trampa porque el “rating” sube?
“Nosotros ya no lo hacemos, lo hace otro canal que no quiero mencionar”, dijo para referirse al error de este columnista de haber atribuido a Canal Uno lo sucedido en el Barcelona vs. Liga que transmitió Teleamazonas. Como deben recordar los lectores, esta columna está escrita desde Quito, aquí hemos sido testigos de las transmisiones deportivas antitelevisas de Canal Uno, no de las de Teleamazonas. El último fin de semana escribió un lector desde Guayaquil para quejarse sobre el mismo hecho en el Barcelona vs. Liga y señaló a Canal Uno. Dados los antecedentes, no había razón para desconfiar. Si ahora los presentadores de Canal Uno dicen que “ya no lo hacen”, habrá que felicitarlos porque han dejado de hacer trampa y con ello mala televisión. Pero eso no borra el que antes convirtieron la antitelevisión (radiofónica y en loop) en práctica habitual.
Así las cosas, el que Carlos Víctor Morales se sienta ofendido, perseguido, llene de epítetos a los críticos de TV y niegue su pasado, resulta irrelevante.