Las pugnas políticas afectaron el pasado domingo la procesión del Señor de la Buena Esperanza, uno de los actos religiosos de mayor convocatoria en el cantón Chone.
Debido a la toma del Municipio por parte de los miembros de la denominada Junta Cívica y el reintegro del alcalde Eliécer Bravo (PSC) a sus funciones tras desistir de una licencia, las autoridades eclesiásticas intervinieron para evitar enfrentamientos durante los actos religiosos.
Antes de la procesión el arzobispo de Portoviejo, Mario Ruiz Navas, pidió a Bravo que no asista a la peregrinación, a la que ha asistido durante 20 años consecutivos, para evitar incidentes.
Unas 20.000 personas aproximadamente que realizaron la caminata con la imagen tuvieron que variar el recorrido tradicional debido a que las personas que se han tomado el Municipio hace 29 días no retiraron los vehículos y alambres que obstaculizaban el paso por la calle Bolívar.
Mientras tanto, los manifestantes que piden la renuncia del alcalde Bravo señalaron que presentaron a las instituciones de control documentos respaldando las denuncias de presuntas irregularidades cometidas por el funcionario.
Por su parte, el Alcalde desestimó las acusaciones y señaló que la Contraloría ha realizado dos auditorías a su administración y en ninguna ha encontrado irregularidades.