La II Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos finalizó luego de una semana de diálogos. Las conclusiones se resumen en dos declaratorias, una referente a la pobreza y otra relacionada con la lucha por el derecho a la salud.
El primer documento fue elaborado por niños de El Salvador, México, Nicaragua, Ecuador y otros países. Ellos exigen a los gobiernos de sus países proyectos sociales que acaben con la realidad social en la que viven y que en su mayoría es de pobreza.
La otra declaratoria constituye una base que servirá para encaminar el trabajo y la lucha de esta organización en los próximos cinco años, según la resolución final de la asamblea.
“Será una línea para encaminar la lucha por ratificar el derecho a la salud en el mundo”, dijo Arturo Quizhpe, coordinador de la cita.
Otro de los puntos de la declaratoria es realizar acciones para que el derecho a la salud sea una realidad.
“La consigna de la entidad es promocionar la atención de salud con el rescate de valores y la sabiduría ancestral, la interculturalidad y el reconocimiento de la diversidad de los pueblos”, manifestó Arturo Quizhpe.