¿Cuántas expropiaciones se realizarán o qué sectores se inundarán al ejecutarse el proyecto Baba? son interrogantes que aún no se pueden responder con certeza.
Al menos, eso manifestó ayer Lourdes Luque, presidenta del directorio de Cedegé (Comisión de Estudios para el Desarrollo de la Cuenca del Río Guayas y Península de Santa Elena), al referirse a este proyecto durante un encuentro de autoridades provinciales y nacionales en el cantón Salitre.
“Hasta el momento hemos visto que hay algunas propuestas que no afectan para nada a Patricia Pilar (parroquia de Los Ríos). Si hay que expropiar, lo haremos antes de construir”, dijo Luque.
En continuas ocasiones, habitantes de esa parroquia fluminense han expresado su preocupación ante la ejecución de la obra en Baba, que incluye una central hidroeléctrica y un trasvase de aguas hacia Daule-Peripe.
De su parte, el prefecto de Los Ríos, Jorge Marún, sostuvo que se habla de la posibilidad de expropiar 1.000 hectáreas, pero desconoce cuántas familias podrían perjudicarse por esta medida.
La Presidenta del directorio de Cedegé afirmó que han recibido la ofertas de un consorcio de Brasil, otra de Argentina y una de Italia para adjudicarse la obra. “La comisión técnica financiera tiene un mes para presentar cuál es la mejor propuesta ambiental y social y de ahí se inicia el proceso”, explicó.
Durante la reunión a la que asistieron la ministra de Medio Ambiente, Ana Albán; el ministro de Vivienda, Armando Bravo; alcaldes, concejales del Guayas y Los Ríos; Gregory Ayala, representante de 36 agrupaciones agrícolas de Los Ríos, manifestó su desacuerdo con el proyecto.
Según dijo, la obra ocasionará que se seque la parte del río Baba-Vinces, por lo que aconsejó que se aplique un plan de reforestación en ese sector con guadua, especie endémica conservadora de recursos hídricos. Al respecto, Luque lo invitó a integrar el grupo que analiza el proyecto y aseveró que sí se ha planteado la reforestación del sector con bambú.