Los senadores demócratas de Estados Unidos se comprometieron el martes pasado a defender los intereses de la comunidad hispana de Estados Unidos, centrando su acción en el ámbito de la educación, la salud, el empleo y la inmigración.
El senador hispano de Colorado, Ken Salazar, recordó que la comunidad hispana superó los 40 millones de personas en Estados Unidos y consideró de “suma importancia que al nivel más alto de Estados Unidos, el Senado dedique atención a esta población tan importante”.