Al aproximarse el tercer aniversario de la tragedia ocurrida en la capital de Chimborazo por la explosión del polvorín de la Brigada Galápagos, el 20 de noviembre del 2002, el Comité de Solidaridad por la Vida y Dignidad de Riobamba reclama justicia.
El obispo de Riobamba, monseñor Víctor Corral, quien es presidente del Comité de Solidaridad, junto a 31 damnificados acudió el martes pasado al Consejo Provincial de Chimborazo donde estaban reunidas las autoridades regionales para entregar un documento relacionado a la tragedia del 2002.
“Durante este tiempo hemos sido testigos del más grande desprecio a las garantías constitucionales y de los derechos humanos, porque los daños provocados a los habitantes de esta ciudad, en su condición humana, psíquica y material, hasta hoy esperan respuesta”, dijo monseñor Corral.
El comité exige que las autoridades determinen a los responsables del suceso, concreten las necesidades trascendentales de Riobamba y Chimborazo. Demanda también el pago de las indemnizaciones para los afectados en su salud o que perdieron a sus familias.
Además, solicitan la reubicación del polvorín y el apoyo a las familias de escasos recursos que vivían como arrendatarias en el barrio San Antonio del Aeropuerto y quedaron sin sus bienes. “Las autoridades nos han olvidado”, dijo Germán Rivera, uno de los dirigentes del mencionado barrio.