Países de América Latina piden que al igual que a África les sean condonadas sus deudas.
En una cumbre del Grupo de los Ocho países más industrializados del mundo (G-8), centrada en los pedidos de África para que le sean perdonadas sus deudas, y en los efectos del cambio címático, los países latinoamericanos intentarán lograr beneficios.
El presidente de México, Vicente Fox, anunció ayer que llevará a la cumbre del G8, que empieza mañana en la localidad escocesa de Gleneagles, la voz de los países de Centroamérica y de Colombia, que piden a las naciones más ricas del mundo analizar la posibilidad de que a ellos también se les condone su agobiante deuda externa.
Fox se reunió la semana pasada con los mandatarios centroamericanos y de Colombia para hacer un reconocimiento a los países del G8, cuyos ministros de finanzas decidieron el pasado 11 de junio condonar la deuda a los 18 países más endeudados y más pobres del mundo, y para solicitar que se incluya en esa posibilidad a ese grupo de países.
La propuesta de condonación de deuda, que aún debe ser aprobada por los presidentes de los países del G8, incluye a Nicaragua, Bolivia, Honduras y Guyana.
Para los países de Centroamérica, la posibilidad de no tener que enfrentar los pagos de sus millonarias deudas externas abriría la puerta a la opción de conseguir finalmente un desarrollo económico sostenido.
En este sentido el presidente hondureño, Ricardo Maduro, hizo el pasado lunes un vehemente llamado a los miembros del G8 a aprobar la condonación de la deuda externa a este país centroamericano, lo que le ayudaría a emprender un “desarrollo constante”.
Por su parte el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva lleva a la cumbre en Escocia un mensaje que vinculará desarrollo y protección de medio ambiente y promoverá el uso de energías limpias como el etanol, en las cuales Brasil tiene un gran avance, dijeron fuentes diplomáticas.
Lula ha sido invitado antes a otras reuniones de los “ricos”; estuvo en el G8 de Evián (Francia) en el 2003 y en el Foro Económico Mundial de Davos en 2003 y 2005, donde sensibilizó al mundo con llamados a la lucha contra el hambre, y a la reducción de los subsidios agrícolas de las naciones industrializadas.
Posición africana
Ayer, los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Africana (UA), reunidos en Sirte (Libia), adoptaron una “posición africana común para la cumbre del G8”, a la que piden la anulación de la deuda del continente y la supresión de los subsidios agrícolas.
Los africanos reprochan a los países desarrollados, y sobre todo a EE.UU., subvencionar a sus productores de algodón, en contra de las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), lo que afecta a millones de productores africanos.
En contrapartida, los países africanos se comprometen a promover la transparencia y el buen gobierno, tolerancia cero ante la corrupción y acelerar la integración regional.