La población italiana aumentó en el 2004 en cerca de 600.000 habitantes hasta un total de 58’462.375 residentes, sobre todo por la llegada de inmigrantes y el incremento de la natalidad, según datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas.
El informe del organismo pone de manifiesto que el país registró un saldo positivo en los movimientos migratorios de 379.717 personas, gracias al continuo flujo de entrada de extranjeros.
A ello se suma que el año pasado se produjo el récord de natalidad desde 1990, con una media de 1,33 hijos por mujer y un total de 562.599 nacimientos, 18.536 más que en el año precedente.
Se trata de la primera vez desde 1992 en que el índice de nacimientos supera al de fallecidos, que en el 2004 fue de 546.658, lo que resulta en un saldo positivo de 15.941 habitantes.
El Instituto subraya que el descenso de la mortalidad es el punto clave que ha producido el índice positivo del 2004, dado que el número de defunciones en verano fue menor que en el periodo del 2003.
El aumento de la población fue importante en el sur del país, mientras que fue negativo en la zona del centro-norte, con niveles incluso inferiores a los registrados en el 2003.