El grupo chiíta libanés Hezbolá decidió ignorar el miércoles pasado las acusaciones que apuntan a que financiaba y tenía “relación directa” con una red de tráfico de drogas desmantelada en Ecuador.
“No vamos a responder a eso. No nos preocupa. Siempre es lo mismo. Hace dos años ya nos acusaron de contrabando y después se demostró que era una noticia inventada”, dijo un portavoz del grupo.
“Sabemos de quién vienen esas acusaciones y a qué se deben”, agregó el portavoz, en alusión a Estados Unidos, país que incluye a Hezbolá en su lista de organizaciones terroristas mundiales.
El martes pasado, la Unidad Antinarcóticos de la Policía de Quito, reveló que la semana pasada fue desmantelada una red cuya actividad principal era el tráfico de drogas que, según sus indagaciones, tenía contactos en numerosos países y se dedicaba al traslado de cocaína (procedente de Colombia) desde Quito y Guayaquil, hacia los Estados Unidos y países de Europa y Medio Oriente.
Durante la operación fueron detenidos un ciudadano sirio, otro argelino, un turco, un nigeriano, una ecuatoriana y dos libaneses. El sirio Maher Hamajo actuaba presuntamente como coordinador en Ecuador de la red, que tenía como jefe a Rady Zaiter, un libanés detenido en Colombia y reclamado por la justicia francesa.
En esta acción también fueron detenidas al menos 19 personas en Brasil, donde según la Policía ecuatoriana se obtuvieron pruebas de la participación de los detenidos con el Hezbolá, y otras en Antillas Holandesas y Siria, donde se decomisó cerca de cien kilos de cocaína a correos humanos.