Ecuador descarta instrumentar en el corto plazo una operación de mercado para reestructurar su deuda externa y respetará las condiciones pactadas con sus acreedores, pese a los altos costos fiscales que implican, afirmó este miércoles el ministro de Economía, Rafael Correa.
Desde Ginebra, un funcionario del gobierno había expresado recientemente que el país lanzaría una reestructuración de su deuda.
"En deuda externa nunca se excluyó una renegociación, pero no está en los planes inmediatos. Nunca se excluyó una renegociación porque la renegociación del 2000, siempre lo he dicho, fue horrorosa", afirmó en una entrevista de Correa con Reuters, quien mantendrá la próxima semana reuniones con inversores en Nueva York y Washington.
"No está tomada una decisión, no se ha hecho la estrategia. Y, en principio, seguimos con la renegociación del 2000 () Vamos a cumplir estrictamente con nuestras obligaciones", apuntó.
El país andino incurrió en una moratoria unilateral en el servicio de su deuda expresada en Eurobonos y bonos Brady en 1999. Un año después cerró un acuerdo con sus acreedores que incluyó una reducción de la deuda original de 40 por ciento.
El saldo de 3.950 millones de dólares fue reprogramado en bonos Global a 12 y 30 años.
Correa ha cuestionado las condiciones financieras con las que se emitieron los bonos, especialmente las vinculadas con el Global 2012 ECUGLB12=RR, que incluyen la obligaciones del país de realizar recompras programadas y una tasa de interés fija de 12 por ciento anual, la más alta de América Latina.
Los bonos Global 2012 agrupan un capital de 1.250 millones de dólares mientras que los Global 2030 ECUGLB30=RR suman 2.700 millones de dólares.
RECHAZO A STANDARD & POORS
Durante su viaje por Estados Unidos, Correa espera dispersar los temores de los inversores en el sentido de que Ecuador incurra en una nueva moratoria, tras la reciente eliminación de un fondo petrolero que estaba orientado a financiar operaciones de pago y recompra de la deuda pública.
Los recursos del fondo fueron reorientados a otros sectores, principalmente sociales.
Correa insiste en que la situación fiscal es lo suficientemente sólida para enfrentar sus compromisos internos y externos, rechazando la decisión de Standard & Poors de rebajar la calificación de la deuda ecuatoriana.
La calificadora redujo la notación de la deuda de largo plazo del país a CCC+ desde B- argumentando preocupaciones por la capacidad del gobierno para cubrir sus necesidades de financiamiento en los próximos meses, pese a los altos precios del petróleo, el principal producto de exportación de Ecuador.
A pesar de la resolución de Standard & Poors y la supresión del fondo petrolero, los bonos de Ecuador se han mantenido al alza por los altos precios que registró el petróleo en los últimos días, lo que, según Correa, aleja la posibilidad de una moratoria.
"Me tiene sin el menor cuidado. Los bonos en el mercado están subiendo y estos señores nos rebajan la calificación. Cómo entienden eso? Son presiones políticas", aseguró Correa, el ministro estrella del presidente Alfredo Palacio, quien asumió el cargo en abril tras la destitución de su antecesor.
La deuda externa de Ecuador ascendió a 10.768 millones de dólares en abril, según datos del Banco Central.