El calendario electoral no favorece al Tratado de Libre Comercio, según los negociadores. Mientras las campañas se acercan, las rondas se extienden.
Las elecciones en el 2006 y sus respectivas campañas políticas en Ecuador, Colombia, Perú y EE.UU. podrían definir la suerte del Tratado de Libre Comercio (TLC) que negocian desde hace trece meses los cuatro países.
El alargue de las negociaciones y el inicio de las campañas inciden en los cálculos oficiales, pues aunque los gobiernos firmen el acuerdo comercial, serán los congresos quienes lo ratifiquen o nieguen.
Durante el próximo año, los andinos elegirán a sus nuevos mandatarios. Perú y Colombia también votarán por nuevos congresistas.
Estados Unidos solo tendrá elecciones legislativas. El ministro de Comercio Exterior colombiano, Humberto Botero, dijo en Guayaquil durante la X Ronda del TLC que su gobierno está dispuesto a correr el riesgo de firmar el acuerdo en época preelectoral.
Las elecciones del 2006 en Colombia, Perú, Ecuador y Estados Unidos tienen cada vez mayor importancia en los cálculos de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC), pues su aprobación o rechazo dependerá no solo de los nuevos mandatarios o fuerzas políticas a ser elegidos, sino también de las adhesiones y rechazos que se generen durante las campañas. Cristian Espinosa, ex jefe negociador ecuatoriano y subsecretario de Comercio, reconoció cierta incertidumbre en los equipos oficiales. Mientras las negociaciones del TLC se extienden hasta fines de este año, el tiempo para el inicio de los procesos electorales es más corto.
En Colombia habrá dos elecciones en el 2006. La primera, el 12 de marzo, para senadores y representantes de la Cámara; y la segunda, el 28 de mayo, para Presidente y Vicepresidente de la República. Pero los tiempos electorales empiezan desde este año, pues la campaña en medios de comunicación arrancará en diciembre de este año; las posiciones, no obstante, “se revelarán mucho antes”, según los empresarios que asistieron a la X ronda de negociaciones del TLC. Uno de los temas clave para ellos es la posible postulación del mandatario, Álvaro Uribe, para la reelección.
Perú convocó a elecciones presidenciales y legislativas el 9 de abril y a seccionales o regionales, en noviembre. En julio del próximo año las nuevas autoridades iniciarán su periodo de gobierno.
En Ecuador, el 2006 también será electoral, en octubre elegirá a Presidente y Vicepresidente de la República. Estados Unidos tendrá elecciones legislativas en noviembre del 2006.
Juan Carlos Elorza, vocero de los empresarios colombianos, explicó que la actual composición de la legislatura de ese país “es favorable a la aprobación del TLC”, pero advierte que los cambios el próximo año serán evidentes: el Tratado caerá en manos de otro congreso y de otro presidente. Para el congresista peruano Manuel Merino, la situación de su país es similar a la de Colombia. “El escenario se presenta más complicado, porque más fácil es hacer oposición, que dar a conocer la importancia del Tratado”, dijo. En Ecuador, la expectativa está atada tanto a la tendencia que predomine en las candidaturas como en lo que haga el gobierno de Alfredo Palacio, por su posición crítica frente al TLC.
El ministro de Comercio de Colombia, Humberto Botero, admitió en Guayaquil que su gobierno “está dispuesto a correr el riesgo político” que implica cerrar la negociación en época preelectoral. El jefe negociador de Perú, Pablo de la Flor, coincide en terminar las rondas “lo más pronto posible”. El ministro ecuatoriano de Comercio Exterior, Oswaldo Molestina, se muestra menos interesado en una pronta firma del acuerdo.
Fuentes de la embajada estadounidense comentaron que su interés es concluir el TLC en el 2005, porque los comicios legislativos podrían marcar un rumbo diferente a las negociaciones. A ello se suma la decisión que adopte el Congreso de ese país respecto al Tratado de Libre Comercio que fue acordado por el gobierno de George Bush con Nicaragua, Honduras, Guatemala, Costa Rica y República Dominicana (Cafta, por sus siglas en inglés). Una negativa del Congreso al Cafta “sería una mala señal para el TLC andino”, aseveraron funcionarios del gobierno estadounidense. Además advirtieron que Estados Unidos no tiene asegurada la aprobación del TLC. “Aún no podemos estar seguros de que se apruebe el Tratado”, explicaron.
Atribuciones
Aprobación
Los congresos no pueden modificar el texto del TLC. Solo tienen dos opciones: aprobarlo o rechazarlo.
TPA para negociar
El Congreso de EE.UU. deberá definir si renueva o no la Autoridad de Promoción Comercial (TPA, en inglés), que faculta al gobierno a negociar el acuerdo.
Excepciones
EE.UU. reconoció que el hecho de que un país no firme el TLC –ya sea por la negativa de su Congreso o por decisión del gobierno–, no será impedimento para que firme con quien esté preparado.