Los 1.614 miembros dicen ser pocos para las 185 mil visitas a empresas donde laboran los extranjeros.
Inspectores de Trabajo se han rebelado contra el ministro del ramo, Jesús Caldera, y amenazan con adoptar medidas si el régimen español no les facilita los medios económicos y humanos para cumplir con el plan de control a las empresas establecido tras el proceso de regularización de los extranjeros.
Caldera anunció el pasado 1 de junio el inicio de más de 15.000 inspecciones con el objeto de verificar si los empresarios están dando de alta en la Seguridad Social a los inmigrantes que presentaron sus expedientes en el proceso extraordinario de regularización desarrollado del 7 de febrero al 7 de mayo pasado.
Gregorio García, secretario de la Federación de Asociaciones de Inspectores de Trabajo, explicó a EL UNIVERSO que existe malestar en su gremio, ya que a esas 15.000 inspecciones hay que sumar otras 185.000 que teóricamente deben realizarse de junio a diciembre.
“La Inspección de Trabajo tiene 792 inspectores y 822 subinspectores, un número muy reducido si se tiene en cuenta los objetivos que nos han impuesto desde el gobierno”, sostuvo.
García anotó que en algunas direcciones provinciales hubo encierros de funcionarios los pasados lunes y martes, medida que se repitió en las direcciones de Valladolid y Toledo. “Ya teníamos problemas para cumplir con el trabajo, pero tras el proceso de regularización las tareas se duplicaron”.
Además, a principios de año, empleados de la Inspección vieron cómo el gobierno les rebajaba el complemento de productividad, con lo que la mayoría de sueldos se redujo entre 400 y 200 euros por mes (484 y 242 dólares), apostilló García.
Una funcionaria de Inspección de Trabajo de Madrid confirmó el malestar que hay entre inspectores y ahora se encuentra a la espera de la decisión que adopten los directivos del gremio.
Según García, este 15 de junio se reunirán los máximos dirigentes de las asociaciones de la Inspección con el ministro Caldera.
Según los resultados de ese encuentro, decidirán si adoptan alguna medida.
Pese a la posición asumida por los inspectores, se han realizado las visitas y hasta el momento se han descubierto dos casos de empresarios de la construcción que explotaban a inmigrantes bajo el supuesto de que están legalizando su situación.
Una de las empresas involucradas, con domicilio en la ciudad de Sabadell, a 30 km de Barcelona, es investigada por el supuesto cobro de 5.000 euros (6.050 dólares) a siete extranjeros con el objeto de ayudarlos a obtener los papeles.
Mientras que en Ciudad Real, 150 km al sur de Madrid, se descubrió otro caso de similares características que estaba dirigido por un ecuatoriano y un español, quienes se encuentran prófugos.
García explicó que los controles los realizan inspectores y subinspectores. Sin embargo, en casos como los mencionados anteriormente, es la Policía quien solicita la presencia de las funcionarios al detectar lugares en los que se explotan a los inmigrantes.
La campaña de control a empresas se inició con el fin de realizar una revisión integral de las condiciones de trabajo de los ciudadanos extranjeros, no solo para comprobar que cuentan con la correspondiente autorización para trabajar, sino también que se hallan en alta en la Seguridad Social, la empresa cotiza adecuadamente por ellos y no han sido objeto de discriminación laboral, explicó el Ministerio de Trabajo.
La acción se enfatizó en la hostelería, construcción y agricultura, en donde se ha observado mayor incidencia de economía irregular.
INSPECCIONES
CAMPAÑA
La campaña de control a inmigrantes ilegales en las empresas inició el 1 de junio pasado y se extiende hasta diciembre próximo.
SANCIONES
Los empresarios que den empleo a ‘sin papeles’ pueden recibir una sanción con multas que van desde los 300 euros (363 dólares), en caso de infracción leve, hasta los 60.000 euros (72.600 dólares) en caso de falta grave.
MAYOR CONTROL
Inspección de Trabajo centra más atención en 22 provincias españolas donde hay mayores asentamientos de población inmigrante, y fundamentalmente en las ciudades de Madrid, Barcelona y Valencia.
VISITAS
Entre las ciudades donde se realizará el mayor número de visitas están: Madrid con 2.570, Barcelona, 2.290; Valencia, 1.110; Alicante, 800; Sevilla, 750; Cádiz, Murcia, Málaga y Pontevedra con 600.