El presidente del grupo español BBVA, Francisco González, dijo este jueves que América Latina tiene grandes posibilidades de desarrollo, pues es "una reserva de estabilidad y un motor para el crecimiento del mundo".
González habló en el puerto caribeño colombiano de Cartagena, en el norte, en una reunión convocada por "The Economist", a la que asisten destacados empresarios extranjeros y el alto Gobierno, encabezado por el jefe de Estado, Álvaro Uribe.
En su disertación, el presidente de la entidad abogó por que los países latinoamericanos fortalezcan "un marco político institucional sólido, transparente y fiable, que proteja las libertades individuales y colectivas y los derechos legítimos de los ciudadanos, y dé cauces para la resolución pacífica de las diferencias y conflictos".
Destacó los esfuerzos realizados en los últimos años por "dotar a las economías de la región de unos fundamentos sanos, con inflación controlada y finanzas públicas sostenibles", para lograr condiciones que les permitan tener un desarrollo sostenido.
Se refirió a los esfuerzos encaminados a adoptar reformas que permitan estructuras productivas eficientes, flexibles y competitivas, que generen nuevos empleos y riqueza y que conduzcan a "una cobertura básica de las necesidades de los ciudadanos".
Las iniciativas para lograr un crecimiento sostenido, advirtió González, implica "un programa difícil, que requiere, en ocasiones, tomar decisiones políticas costosas en el corto plazo".
Ellas suponen, casi siempre, "combatir bolsas de corrupción y de ineficiencia, que no son sino privilegios injustificados de un segmento de la población frente al resto de los ciudadanos".
Consideró que para llevar a cabo esas acciones se "requiere de grandes dosis de integridad, de firmeza y de habilidad política de los gobernantes" pero, subrayó, "no hay ninguna otra vía".
"Se han probado con frecuencia los atajos o las recetas milagrosas", cuyo resultado "ha sido siempre desastroso" pues en el mundo actual no es posible el aislamiento, la autarquía.
En su exposición "Abriendo las puertas al crecimiento global", González se refirió a las posibilidades en las relaciones entre América Latina y Asia, que no compiten en sus producciones "salvo en muy contados países y sectores" y cuyas economías pueden ser muy complementarias.
Sobre Colombia destacó el hecho de que si bien "atravesó un periodo especialmente duro, esta saliendo adelante" y lo puso como "un ejemplo de éxito en la larga lucha de los países latinoamericanos por conseguir la estabilidad política y social y el progreso económico".
Reconoció que el país aún enfrenta grandes retos, el mayor "culminar el proceso de erradicación de la violencia" y avanzar además en "la construcción de un marco transparente y fiable, de seguridad jurídica y protección adecuada de todos los derechos y libertades".
Igualmente consideró necesario sostener los esfuerzos para consolidar la estabilidad macroeconómica que le permita al país recuperar el grado de inversión que "durante tantos años mantuvo, incluso en solitario" en latinoamérica.
Pidió a las autoridades "superar la actual especialización obligatoria" de la banca, que ha generado baja eficiencia y fragmentación excesiva del sector.
El más alto directivo del BBVA en el mundo dijo que la presencia del banco en Latinoamérica obedece a que "creemos firmemente en la región", que tiene inmensas posibilidades, y que por ello la entidad crediticia ha centrado su expansión en ella.
"Hemos invertido en los últimos diez años más de 16.000 millones de dólares; de ellos más de 10.000 millones en los últimos cinco años", en la región, recordó González.
Afirmó que Latinoamérica es "una pieza clave en la estrategia del BBVA (...) está en el ADN de nuestro grupo", que tiene en la región 25 millones de clientes y dos terceras partes de los 90.000 empleos con que cuenta en el mundo.