Rosa Nivelo Hurtado, de 18 años, y su hermana María Zoila, de 23, son dos jóvenes de la comunidad de Jatupalo, cantón El Tambo, perteneciente a la provincia de Cañar, que retornan al país en el buque Calicuchima, luego de su fracasado intento de llegar a Estados Unidos.
En su casa sus padres, José Nivelo y Rosa Hurtado, desconocían esta situación y se quedaron atónitos al conocer que los nombres de sus hijas se encontraban en la lista de náufragos rescatados en Costa Rica. “Ellas salieron una madrugada, dijeron que iban a trabajar, pero nosotros creímos que se iban a Cuenca, donde trabajaban hace dos años”, recordó José.
La preocupación del padre crecía mientras reflexionaba sobre la noticia y confesó que solo quería saber el estado de salud de la tercera y cuarta de sus seis hijas y se preguntó si la falta de trabajo que él atravesaba durante los últimos dos meses las obligó a tomar esa decisión. “Siempre quisieron irse, pero no pudieron por la falta de dinero, de dónde íbamos a sacar más de 6.000 dólares que piden los coyotes, les decíamos”, comentó José, quien aseguró desconocer a las personas que ofrecieron el viaje a sus hijas.
José gana 5 dólares por día cuando hay trabajo, pero aseguró que en los últimos años la situación se torna más difícil para los campesinos de su sector.