"La terapia de sustitución natural de hormonas combate las consecuencias de la menopausia y la andropausia, sin producir los efectos nocivos de su principal antecedente, que al utilizar hormonas sintéticas aumenta un 26% las posibilidades de sufrir cáncer. "
Con el paso del tiempo, el proceso de envejecimiento que hombres y mujeres deben enfrentar los lleva a someterse a controles médicos cada vez más periódicos y a ingerir numerosos medicamentos. La administración de estos remedios no solo tiene el objetivo de tratar las enfermedades que comienzan a surgir sino también prevenir las insuficiencias y/o dolencias que la medicina ha catalogado como propias de la edad.
Entre ellas, la disminución hormonal: menopausia en las mujeres y andropausia en los hombres. Los principales síntomas femeninos son la osteoporosis, las sofocaciones, el insomnio, la disminución del deseo sexual, la retención de líquidos, los sudores nocturnos, la ansiedad, los cambios de humor, el aumento de peso y la sequedad vaginal. En los hombres, los bajos niveles de testosterona son causa de una merma en el deseo sexual y de una baja general en la energía. Todo esto se traduce en una reducción de la calidad de vida y en problemas en las relaciones personales.
Para aliviar estos síntomas y para prevenir otras enfermedades asociadas, como los problemas cardíacos, los médicos aconsejan la terapia de sustitución natural de hormonas. Se busca restablecer el equilibrio hormonal que ha disminuido o se ha perdido, con el fin de aminorar o disminuir las consecuencias inmediatas, mediatas y tardías propias del climaterio.
Como la ciencia sigue avanzando y superándose, esta terapia de sustitución natural reemplaza a un anterior tratamiento, muy similar, pero que utilizaba hormonas sintéticas, produciendo así efectos secundarios negativos. Este nuevo tratamiento, catalogado como "natural" se basa en la acción terapéutica de hormonas naturales o bio-idénticas (equivalentes a las hormonas humanas en su composición química y función).
De esta forma, las hormonas administradas en esta terapia son reconocidas y asimiladas por el cuerpo humano y por ende producen los efectos esperados (los mismos que las hormonas que el cuerpo ya no produce o genera en menor cantidad) sin causar efectos secundarios negativos.
Estas hormonas provienen de la soya y el ñame. Extractos de estas plantas son tratados en los laboratorios hasta producir un equivalente químico y biológico de las hormonas humanas, lográndose hasta ahora la producción de estro, estradiol, estriol, progesterona, testosterona, lactodeshidrogenasa y pregnenolona.
Entre los principales beneficios de la terapia de sustitución natural de hormonas se encuentra: el alivio de los síntomas asociados a la disminución natural de las hormonas producidas por el cuerpo, mantener los beneficios originales de las hormonas humanas y eliminar los efectos secundarios de la terapia con hormonas sintéticas.
Además, se comprobó que con este tratamiento aumenta la masa ósea, se incrementa la masa muscular, mejora el sueño y se recupera el deseo sexual.
Otra de las ventajas de esta terapia radica en que cada paciente recibe un tratamiento y una dosis especialmente diseñados para su caso y en que presenta diferentes formas de administración: cápsulas, cremas, geles, supositorios, inyecciones o suspensiones líquidas.